Encebollado ecuatoriano

Encebollado ecuatoriano tradicional con atún y yuca
Receta de Encebollado ecuatoriano

El encebollado ecuatoriano es el plato insignia de la costa de Ecuador y uno de los desayunos más emblemáticos del país. Conocido antiguamente como “picante de pescado”, su origen se remonta a preparaciones prehispánicas que combinaban pescado cocido lentamente con ingredientes locales, y que con el tiempo incorporaron la cebolla traída por los europeos. Hoy, el encebollado de pescado es una sopa reconfortante elaborada tradicionalmente con atún o albacora, yuca y un caldo aromático sazonado con comino, ají y cilantro, coronado con abundante curtido de cebolla morada y limón.

Consumido especialmente en las mañanas, este icónico plato es famoso por su reputación como remedio para la resaca y por su sabor intenso pero equilibrado. El encebollado ecuatoriano combina textura, frescura y profundidad en cada cucharada, acompañado de chifles o tostado. Su popularidad ha trascendido la región costera y hoy representa con orgullo la identidad gastronómica de Ecuador.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 30 minutos
  • Tiempo de cocinado: 45 minutos
  • Tiempo total: 1 hora 15 minutos
  • Raciones: 6 porciones
  • Categoría: Plato principal
  • Tipo de cocina: Ecuatoriana
  • Calorías por ración: 480 kcal

Ingredientes

Para el caldo y base

  • 2 libras (1 kg) de atún fresco o albacora
  • 1 libra (500 g) de yuca fresca o congelada
  • 3 litros (12 tazas) de agua
  • 2 tomates maduros
  • 1 cebolla blanca
  • 1 pimiento verde
  • 4 dientes de ajo
  • 2 cucharadas de aceite (puede ser con achiote)
  • 1 cucharada de comino molido
  • 1 cucharadita de ají en polvo no picante o pimentón dulce
  • 4 a 5 ramas de cilantro o culantro
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra al gusto

Para el curtido

  • 2 cebollas moradas
  • 2 limones
  • 1 tomate

Para servir

  • Cilantro fresco
  • Chifles
  • Tostado (maíz tostado)
  • Ají criollo
  • Limones adicionales

Como hacer Encebollado ecuatoriano

  1. Preparar el curtido tradicional: Corta las cebollas moradas en juliana fina y colócalas en un bol con sal y el jugo de los limones. Añade el tomate en cubos pequeños y mezcla bien. Deja reposar al menos 30 minutos para que la cebolla se suavice y pierda fuerza. Este paso es fundamental, ya que el curtido no se cocina; su frescura contrasta con el caldo caliente y define el carácter auténtico del encebollado.
  2. Elaborar el refrito base: Pica en cubos pequeños los tomates y la cebolla blanca, y machaca los dientes de ajo. En una olla grande calienta el aceite y sofríe primero la cebolla con el ajo hasta que estén translúcidos. Incorpora el tomate. Añade el comino, el ají en polvo, sal y pimienta. Cocina varios minutos hasta que el refrito esté bien concentrado y fragante, ya que aquí se construye la profundidad de sabor característica del plato. Si usas aceite con achiote, aportarás el tono ligeramente anaranjado tradicional.
  3. Formar el caldo aromático: Agrega los 3 litros de agua al refrito junto con las ramas de cilantro. Lleva a ebullición y cocina durante 15 minutos para que las hierbas y especias infusionen correctamente. Algunas versiones incluyen jengibre, pero en la preparación más clásica costeña el protagonismo lo mantienen el comino y el cilantro.
  4. Cocinar el atún correctamente: Cuando el caldo esté hirviendo, incorpora el atún en trozos grandes o lomos enteros. Cocina entre 10 y 15 minutos, evitando sobrecocerlo para que no se reseque. Retira el pescado y resérvalo para que enfríe ligeramente; luego desmenúzalo en lascas grandes con las manos. Si deseas un caldo más limpio, puedes colarlo en este punto, aunque muchas cocinas tradicionales simplemente retiran las hierbas y continúan.
  5. Cocinar y preparar la yuca: Mientras se cocina el pescado, pela la yuca, retira la fibra central y córtala en trozos medianos. Cocínala en el mismo caldo hasta que esté muy suave. Una vez lista, retira una parte y tritúrala con un poco del caldo, luego reincorpórala a la olla. Este truco tradicional espesa el encebollado de forma natural sin necesidad de añadir harinas ni espesantes, logrando la textura ligeramente densa que lo caracteriza.
  6. Integrar y finalizar el encebollado: Devuelve la yuca en trozos a la olla junto con el atún desmenuzado. Cocina todo junto durante unos minutos más para que los sabores se integren y rectifica la sal si es necesario. Justo antes de apagar el fuego, añade un poco de cilantro fresco picado para reforzar el aroma. El caldo debe quedar sustancioso, ligeramente espeso y muy fragante; al día siguiente incluso sabe mejor, ya que los sabores se asientan.
  7. Servir al estilo costeño: Coloca primero trozos de yuca en el plato, añade una porción generosa de atún y cubre con abundante caldo caliente. Corona con una buena cantidad de curtido de cebolla morada y un poco más de cilantro fresco. Sirve acompañado de chifles, tostado y ají criollo, y ofrece rodajas de limón para que cada comensal ajuste la acidez a su gusto. Esta combinación de temperaturas, texturas y frescura es lo que convierte al encebollado en uno de los platos más emblemáticos y reconfortantes de Ecuador.