Tarta Sara

Tarta Sara casera con bizcocho genovés, crema de mantequilla y almendra tostada
Receta de Tarta Sara

La tarta Sara es uno de esos clásicos de la repostería que conquistan a primera vista y al primer bocado. Su combinación de bizcocho genovés esponjoso, almíbar aromático y una suave crema de mantequilla cubierta con almendra laminada la convierte en un dulce elegante pero sorprendentemente sencillo de preparar en casa. A pesar de su aspecto vistoso, es una receta perfecta para quienes quieren iniciarse en la elaboración de tartas, ya que la almendra tostada ayuda a conseguir un acabado atractivo sin necesidad de técnicas complicadas de decoración.

El origen de esta tarta se relaciona con la famosa actriz francesa Sarah Bernhardt, considerada una de las grandes celebridades del siglo XIX. Con el tiempo, este postre se hizo especialmente popular en Cataluña, donde es habitual utilizarlo como base de la tradicional mona de Pascua que los padrinos regalan a sus ahijados. Su estructura de capas de bizcocho genovés empapado en almíbar, relleno de crema de mantequilla y decorado con almendra y cerezas la convierte en una auténtica tentación para disfrutar en celebraciones o sobremesas especiales.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 45 minutos
  • Tiempo de cocinado: 25 minutos
  • Tiempo total: 1 hora y 10 minutos
  • Raciones: 8
  • Categoría: Postre
  • Tipo de cocina: Española
  • Calorías por ración: 520 kcal

Ingredientes

Para el bizcocho genovés

  • 4 huevos M a temperatura ambiente
  • 130 g de azúcar blanco
  • 130 g de harina de trigo o de repostería
  • 1 pizca de sal
  • 1 cucharada de mantequilla (opcional)

Para el almíbar

  • 200 ml de agua
  • 150 g de azúcar blanco
  • 20 ml de ron o coñac (opcional)

Para la crema de mantequilla

  • 300 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 150 g de azúcar glas
  • 70 ml de leche entera
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla (opcional)

Para la decoración

  • 200 g de almendra
  • Cerezas en almíbar o confitadas

Como hacer Tarta Sara

  1. Preparar el bizcocho genovés: Precalentamos el horno a 180 ºC con calor arriba y abajo y preparamos un molde desmontable de 18-20 cm forrando su base con papel de horno. Colocamos los huevos en un bol grande junto con el azúcar y la pizca de sal, y los batimos con varillas eléctricas durante unos 8-10 minutos hasta que la mezcla blanquee, espese y triplique su volumen; este paso es clave para conseguir un bizcocho genovés ligero y esponjoso, por lo que conviene que los huevos estén a temperatura ambiente para que monten mejor. Derretimos la mantequilla unos segundos en el microondas y la incorporamos poco a poco mientras seguimos mezclando suavemente. Tamizamos la harina sobre la mezcla y la integramos con una espátula mediante movimientos envolventes de abajo hacia arriba para no perder el aire que hemos incorporado durante el batido. Vertemos la masa en el molde y horneamos durante unos 20-25 minutos, o hasta que al pinchar con un palillo salga limpio. Sacamos el bizcocho del horno, lo dejamos reposar unos minutos en el molde y después lo desmoldamos sobre una rejilla para que se enfríe completamente; si es posible, es recomendable dejarlo reposar incluso varias horas o prepararlo el día anterior, ya que será más fácil cortarlo después.
  2. Preparar el almíbar: Mientras el bizcocho se enfría, ponemos en un cazo el agua, el azúcar y el ron o coñac si decidimos utilizarlo, llevamos la mezcla a ebullición a fuego medio y dejamos hervir unos 3-5 minutos hasta que el azúcar se disuelva completamente y se forme un almíbar ligero. Retiramos del fuego y dejamos enfriar; el almíbar debe estar frío antes de utilizarlo para que el bizcocho lo absorba bien sin deshacerse, y el toque de licor es opcional pero muy habitual en las versiones tradicionales porque aporta un aroma muy característico.
  3. Preparar la crema de mantequilla: Colocamos la mantequilla en un bol amplio y la batimos con varillas durante unos minutos hasta que esté cremosa y ligeramente blanqueada; es importante que esté a temperatura ambiente, con textura de pomada, para que la crema emulsione correctamente y quede suave. Añadimos el azúcar glas poco a poco mientras seguimos batiendo y, cuando esté integrado, incorporamos la leche y el extracto de vainilla. Continuamos batiendo unos minutos más hasta obtener una crema clara, esponjosa y muy suave; si la cocina está muy cálida o la crema queda demasiado blanda, podemos guardarla en la nevera unos 10-15 minutos para que tome cuerpo antes de utilizarla.
  4. Preparar las almendras: Colocamos las almendras en una sartén amplia y las tostamos a fuego medio durante unos minutos, removiéndolas constantemente para que se doren de manera uniforme sin quemarse. Cuando empiecen a tomar un color dorado claro, las retiramos inmediatamente del fuego y las extendemos sobre un plato para que se enfríen; este paso es importante porque las almendras recién tostadas aportan un aroma y un sabor mucho más intensos a la tarta.
  5. Cortar el bizcocho y almibarar: Cuando el bizcocho esté completamente frío, lo cortamos con un cuchillo largo o una lira de repostería en dos o tres discos del mismo grosor. Colocamos el primer disco sobre el plato de presentación y lo pincelamos generosamente con una parte del almíbar para que quede jugoso, procurando no empaparlo en exceso pero asegurándonos de que toda la superficie quede bien humedecida, ya que el bizcocho genovés es ligero y absorbe muy bien el almíbar.
  6. Montar la tarta: Extendemos sobre el primer disco una capa uniforme de crema de mantequilla utilizando una espátula, colocamos encima el segundo disco de bizcocho, lo volvemos a pincelar con almíbar y añadimos otra capa de crema; si hemos dividido el bizcocho en tres partes repetimos el mismo proceso con el tercer disco. A continuación cubrimos toda la superficie y los laterales de la tarta con el resto de la crema de mantequilla intentando dejar una capa lo más uniforme posible, aunque no es necesario que quede perfecta ya que después se cubrirá con la almendra.
  7. Decorar la tarta: Con la tarta ya cubierta de crema vamos presionando las almendras tostadas sobre los laterales y la parte superior hasta cubrirla completamente; lo más cómodo es coger pequeñas cantidades con la mano y presionarlas suavemente contra la crema para que se adhieran bien. Si nos ha sobrado un poco de crema de mantequilla, la introducimos en una manga pastelera y hacemos pequeños rosetones en la superficie, colocando sobre cada uno una cereza en almíbar o confitada, que es la decoración clásica de esta tarta.
  8. Reposar antes de servir: Guardamos la tarta Sara en la nevera al menos durante una hora para que la crema se asiente y los sabores se integren bien; antes de servirla conviene sacarla del frigorífico unos 15-20 minutos para que la mantequilla se temple ligeramente y la textura resulte más cremosa y agradable al paladar, consiguiendo así la textura tradicional de esta tarta clásica de la repostería española.