Torta rogel

Torta Rogel argentina con capas de masa crujiente, dulce de leche y merengue
Receta de torta Rogel

La torta Rogel es un postre clásico de la repostería argentina, famoso por sus múltiples capas finas de masa crujiente rellenas con abundante dulce de leche y coronadas con un suave merengue. Su irresistible combinación de texturas la convierte en uno de los dulces más populares en panaderías, celebraciones y reuniones familiares. Aunque a primera vista parece elaborada, en realidad es una receta fácil y económica, perfecta para preparar en casa y disfrutar de uno de los sabores más queridos de Argentina.

El origen de la torta Rogel se remonta a Buenos Aires en la década de 1960, cuando se adaptó un pastel europeo de capas sustituyendo el relleno de fruta por dulce de leche. Con el tiempo se convirtió en una receta muy querida, con ese aire de la abuela que recuerda a los postres caseros de toda la vida. Hoy este postre sigue siendo protagonista en cumpleaños, reuniones y celebraciones, gracias a su delicada masa, su generoso relleno y su característico merengue.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 1 hora
  • Tiempo de cocinado: 1 hora y 30 minutos
  • Tiempo total: 2 horas y 30 minutos
  • Raciones: 12
  • Categoría: Postre
  • Tipo de cocina: Argentina
  • Calorías por ración: 520 kcal

Ingredientes

Para la masa

  • 500 g de harina de trigo (0000 o de repostería)
  • 8 yemas de huevo
  • 120 g de mantequilla sin sal
  • 120 ml de agua
  • 2 cucharadas de vodka, ron o coñac (opcional)
  • 1 cucharadita de sal

Para el relleno

  • 1 kg de dulce de leche repostero

Para el merengue italiano

  • 4 claras de huevo (aprox. 140 g)
  • 280 g de azúcar
  • 140 ml de agua
  • 1 cucharadita de jugo de limón

Como hacer torta Rogel

  1. Preparar la masa: En un bol grande mezcla la harina con la sal y forma un hueco en el centro. Añade las yemas, el agua y el alcohol si decides usarlo, que es un ingrediente tradicional que ayuda a que las capas queden más crujientes después del horneado. Mezcla primero con una espátula o con las manos hasta formar una masa y luego incorpora la mantequilla poco a poco mientras amasas. Continúa amasando durante unos 8-10 minutos hasta obtener una masa lisa, homogénea y firme. Forma una bola, cúbrela con film o un paño y deja reposar en la nevera durante unos 30-60 minutos para que la masa se relaje y sea más fácil de estirar.
  2. Formar las capas de masa: Precalienta el horno a 200 °C. Divide la masa en 12-14 porciones iguales para conseguir una torta con muchas capas finas, que es una de las características más tradicionales del Rogel. Estira cada porción con un rodillo hasta obtener una lámina muy fina, de aproximadamente 1-2 mm de grosor. Una vez estirada, corta discos de unos 20-22 cm de diámetro utilizando un plato o un molde como guía y pincha toda la superficie con un tenedor para evitar que la masa se infle durante el horneado. Es importante mantener las porciones de masa que no estés usando cubiertas para que no se sequen mientras trabajas.
  3. Hornear los discos: Coloca los discos en bandejas de horno y hornéalos en tandas durante unos 6-8 minutos, hasta que estén ligeramente dorados. Dependiendo del horno pueden tardar un poco menos o más, por lo que conviene vigilarlos de cerca porque estas capas son muy finas y se doran rápido. Una vez listos, retíralos con cuidado y déjalos enfriar completamente sobre una rejilla. Las capas quedarán crujientes y bastante frágiles, algo completamente normal en este tipo de masa.
  4. Montar la torta: Coloca una pequeña cantidad de dulce de leche en el plato o bandeja donde servirás la torta para fijar la base. Pon el primer disco de masa encima y cubre su superficie con una capa generosa de dulce de leche, extendiéndolo de manera uniforme hasta los bordes. Continúa alternando discos de masa y capas de dulce de leche hasta terminar con el último disco de masa en la parte superior. Procura no poner demasiado relleno en cada capa para que el peso de la torta no haga que se desplace, aunque el dulce de leche debe ser abundante para lograr el sabor característico. Presiona ligeramente la torta con las manos o con una bandeja encima para compactarla un poco y llévala a la nevera durante al menos 4 horas, aunque lo ideal es dejarla reposar toda la noche para que las capas se integren y se ablanden ligeramente.
  5. Preparar el merengue italiano: Coloca el azúcar y el agua en un cazo y cocina a fuego medio hasta obtener un almíbar que alcance aproximadamente 118 °C. Mientras el almíbar se calienta, comienza a batir las claras con el jugo de limón hasta que estén espumosas. Cuando el almíbar llegue a la temperatura adecuada, viértelo lentamente en forma de hilo sobre las claras mientras continúas batiendo a velocidad media-alta. Sigue batiendo durante varios minutos hasta que el merengue esté firme, brillante y se haya enfriado a temperatura ambiente, lo que dará como resultado un merengue estable y perfecto para decorar.
  6. Decorar y terminar la torta: Cubre la superficie de la torta con el merengue italiano utilizando una espátula o una manga pastelera para formar picos decorativos. Si lo deseas, puedes dorar ligeramente el merengue con un soplete de cocina para darle un acabado más tradicional y un ligero aroma tostado. Una vez decorada, la torta Rogel está lista para servir, aunque si reposa un poco más en frío las capas seguirán asentándose y el corte será más limpio. Este postre suele conservarse en refrigeración durante varios días y mantiene muy bien su textura y sabor.