Flan cubano

Flan cubano casero
Receta de flan cubano

El flan cubano es uno de los postres más tradicionales y queridos de Cuba, famoso por su textura suave, cremosa y su irresistible sabor a caramelo. Preparado con huevos, leche condensada y leche evaporada, este dulce casero ha pasado de generación en generación y sigue siendo protagonista en celebraciones familiares, restaurantes y mesas festivas. Su consistencia sedosa y su delicado equilibrio entre dulzura y vainilla lo convierten en un clásico inolvidable de la repostería latinoamericana.

Aunque existen muchas versiones, el auténtico flan cubano se cocina lentamente a baño María en el horno, logrando una crema firme pero delicada que se derrite en la boca. La capa de caramelo dorado aporta el contraste perfecto y eleva aún más su sabor tradicional. Esta receta conserva la esencia del flan de leche cubano de toda la vida, con un resultado elegante, cremoso y perfecto para disfrutar frío después de cualquier comida.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 20 minutos
  • Tiempo de cocinado: 1 hora y 10 minutos
  • Tiempo total: 1 hora y 30 minutos
  • Raciones: 8 raciones
  • Categoría: Postres
  • Tipo de cocina: Cubana
  • Calorías por ración: 340 kcal

Ingredientes

Para el caramelo

  • 1 taza de azúcar blanca
  • 2 cucharadas de agua

Para el flan

  • 1 lata de leche condensada (397 g / 14 oz)
  • 1 lata de leche evaporada (354 ml / 12 oz)
  • 3 huevos grandes
  • 3 yemas de huevo
  • 2 cucharaditas de extracto de vainilla
  • 1 pizca de sal

Como hacer Flan Cubano

  1. Preparar el caramelo: En una cacerola mediana agrega el azúcar y el agua a fuego medio. Remueve suavemente solo al principio hasta que el azúcar se disuelva y luego deja cocinar sin revolver para evitar que se cristalice. Cocina el caramelo hasta obtener un color ámbar dorado intenso, vigilándolo constantemente porque puede pasar rápidamente de perfecto a quemado y adquirir un sabor amargo. Apenas alcance el color adecuado, vierte el caramelo en una flanera o molde redondo y mueve cuidadosamente el recipiente para cubrir el fondo y parte de las paredes antes de que se endurezca.
  2. Preparar la mezcla del flan: Precalienta el horno a 350°F (175°C). En un recipiente grande mezcla la leche condensada, la leche evaporada, los huevos, las yemas, la vainilla y la sal. Bate suavemente hasta integrar bien todos los ingredientes procurando no incorporar demasiado aire, ya que las burbujas pueden provocar pequeños agujeros en el flan durante la cocción. Para una textura más fina y sedosa, pasa la mezcla por un colador antes de verterla sobre el caramelo endurecido.
  3. Preparar el baño María: Coloca la mezcla dentro de la flanera y cúbrela con su tapa o con papel aluminio bien ajustado para conservar la humedad y evitar que el vapor de agua caiga directamente sobre el flan. Pon el molde dentro de una bandeja profunda y añade agua caliente hasta cubrir aproximadamente la mitad de la altura del molde. Es importante que el agua no hierva violentamente durante la cocción porque eso puede hacer que el flan se infle, se llene de burbujas o pierda su textura cremosa característica. Si notas que el agua se evapora demasiado durante el horneado, agrega un poco más de agua caliente cuidadosamente.
  4. Hornear el flan: Hornea el flan entre 55 y 70 minutos, dependiendo de la profundidad y tamaño del molde. El flan estará listo cuando los bordes se vean firmes y el centro aún conserve un ligero movimiento al sacudir suavemente el molde. También puedes introducir un cuchillo o palillo cerca del centro; debe salir casi limpio pero sin que el flan quede completamente seco. Una cocción excesiva hará que la textura pierda suavidad y se vuelva más compacta, por eso es mejor retirarlo cuando todavía tenga un leve temblor en el centro.
  5. Enfriar y refrigerar: Retira cuidadosamente el molde del horno y deja que el flan repose dentro del baño María durante unos 45 minutos para que enfríe de manera gradual y mantenga su textura uniforme. Después déjalo enfriar completamente a temperatura ambiente antes de llevarlo al refrigerador. Refrigera el flan al menos 4 horas, aunque lo más recomendable es dejarlo toda la noche para que termine de asentarse y desarrolle mejor sabor y consistencia. El reposo prolongado también ayuda a que el caramelo se vuelva más líquido y bañe mejor el flan al desmoldarlo.
  6. Desmoldar y servir: Pasa un cuchillo fino alrededor de los bordes del molde para despegar cuidadosamente el flan. Coloca encima un plato grande con borde ligeramente profundo y voltea el molde de manera rápida y firme. Si el flan no cae de inmediato, da unos pequeños golpes suaves al molde para ayudar a liberarlo. El caramelo líquido cubrirá la superficie y caerá alrededor formando su clásica salsa brillante. Sirve el flan bien frío para disfrutar su textura cremosa y suave, que es una de las características más tradicionales del auténtico flan cubano.

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