Pan de huevo chileno

Pan de Huevo Chileno
Receta de Pan de Huevo Chileno

El pan de huevo chileno es uno de esos sabores tradicionales que inmediatamente transportan a la infancia, las vacaciones y los días de playa. En muchas zonas de Chile, especialmente en la Cuarta Región, es imposible no recordar a los vendedores recorriendo la arena con sus canastas llenas de panes recién horneados. Con su textura esponjosa, su sabor ligeramente dulce y su característico corte en cruz, este pan se convirtió en un clásico de la panadería chilena casera.

Preparado con huevos, un toque de mantequilla, azúcar flor y apenas un poco de leche, el pan de huevo destaca por su miga suave y su exterior dorado. A diferencia de otros panes tradicionales, esta receta se prepara con polvos de hornear en lugar de levadura, logrando una textura única entre pan y pastelito. Perfecto para acompañar el desayuno, la once o una taza de café, esta receta tradicional chilena sigue conquistando generaciones con su sabor simple, hogareño y auténtico.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 35 minutos
  • Tiempo de cocinado: 25 minutos
  • Tiempo total: 1 hora
  • Raciones: 12 pancitos
  • Categoría: Panadería
  • Tipo de cocina: Chilena
  • Calorías por ración: 310 kcal

Ingredientes

  • 600 g de harina sin polvos de hornear
  • 150 g de azúcar flor
  • 3 cucharaditas de polvos de hornear
  • 60 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 4 huevos enteros
  • 2 yemas
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 1 a 4 cucharadas de leche entera, solo si es necesario

Para pincelar

  • 1 yema
  • 1 cucharada de leche
  • Azúcar para espolvorear (opcional)

Como hacer Pan de Huevo Chileno

  1. Preparar el horno y la bandeja: Precalienta el horno a 180 °C con calor arriba y abajo. Forra una bandeja con papel mantequilla o papel para hornear para evitar que los pancitos se peguen y lograr una cocción pareja. Tener el horno bien caliente desde el inicio ayuda a que los panes tomen mejor color y se expandan correctamente.
  2. Mezclar los ingredientes secos: En un bol grande cierne la harina junto con el azúcar flor y los polvos de hornear. Cernir los ingredientes permite eliminar grumos y ayuda a conseguir una textura más ligera y uniforme, algo importante en recetas tradicionales de pan de huevo.
  3. Incorporar la mantequilla: Agrega la mantequilla a temperatura ambiente y comienza a integrarla con las manos hasta formar una mezcla arenosa y uniforme. Este paso distribuye la grasa en la harina y ayuda a conseguir una miga suave y delicada. La mantequilla debe estar blanda, no derretida.
  4. Mezclar los ingredientes húmedos: En otro recipiente bate ligeramente los huevos, las yemas y la vainilla hasta unir todo bien. Las yemas extra aportan color, sabor y una textura más tierna, muy característica del pan de huevo chileno tradicional.
  5. Formar la masa: Vierte la mezcla de huevos sobre los ingredientes secos y comienza a unir suavemente con una cuchara o con las manos. Si notas que la masa está demasiado seca o no logra juntarse bien, agrega leche poco a poco, solo la necesaria. La masa debe quedar suave, blanda y apenas húmeda, pero sin pegarse demasiado en las manos. Dependiendo del tamaño de los huevos y de la harina utilizada, puede que necesites muy poca leche o incluso nada.
  6. Unir sin amasar demasiado: Trabaja la masa únicamente hasta que todos los ingredientes estén integrados y se forme una masa homogénea. El pan de huevo tradicional no debe amasarse intensamente, ya que desarrollar demasiado el gluten hará que los pancitos queden duros y pierdan su textura característica.
  7. Dejar reposar la masa: Cubre la masa y déjala reposar entre 20 y 30 minutos. Este descanso ayuda a hidratar la harina y facilita el formado posterior sin necesidad de seguir trabajando la masa.
  8. Formar los pancitos: Divide la masa en 12 porciones del mismo tamaño y forma bollitos redondos. Colócalos sobre la bandeja dejando un poco de espacio entre ellos y presiónalos ligeramente con la palma de la mano para darles la forma clásica, algo achatada.
  9. Hacer la cruz tradicional: Con un cuchillo afilado o unas tijeras realiza un corte en forma de cruz sobre cada pancito. Este detalle es uno de los rasgos más típicos del pan de huevo chileno y además ayuda a que la superficie se abra ligeramente durante el horneado.
  10. Pincelar los pancitos: Mezcla la yema con la leche y pincela cuidadosamente la superficie de cada pancito. Esto les dará un acabado brillante y dorado. Si deseas un toque más tradicional y dulce, puedes espolvorear un poco de azúcar encima antes de hornear.
  11. Hornear: Hornea durante 20 a 25 minutos, hasta que los panes estén dorados por arriba y cocidos por abajo. El tiempo puede variar según el horno, por lo que conviene vigilarlos durante los últimos minutos. Deben quedar firmes por fuera pero todavía suaves en el interior.
  12. Enfriar y servir: Retira los panes del horno y déjalos enfriar unos minutos sobre una rejilla antes de servir. El pan de huevo chileno se disfruta mejor recién hecho o tibio, ya que con el paso de las horas tiende a endurecerse naturalmente. También puedes congelarlo una vez frío y recalentarlo unos minutos en el horno antes de servir.

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