Pizza cubana
La pizza cubana es una de las preparaciones más populares y queridas de la gastronomía callejera de Cuba. Inspirada en las recetas que llevaron los inmigrantes italianos a la isla, esta versión desarrolló una identidad propia gracias a la adaptación a los ingredientes disponibles y a los gustos locales. Su principal característica es una masa más gruesa, suave y esponjosa que la de la pizza italiana tradicional, acompañada de una salsa de tomate ligeramente dulce y una generosa capa de queso fundido que la convierte en una opción irresistible para compartir en cualquier ocasión.
Aunque existen numerosas variantes con diferentes ingredientes, la auténtica pizza cubana destaca por su sencillez y por el equilibrio de sabores que la ha mantenido vigente durante generaciones. Prepararla en casa permite disfrutar de una receta económica, rendidora y muy fácil de personalizar. Además, su característica forma de servirse doblada por la mitad la convierte en una experiencia única que refleja el estilo práctico y auténtico de las calles de Cuba, donde sigue siendo uno de los bocados favoritos de grandes y pequeños.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 1 hora 45 minutos
- Tiempo de cocinado: 45 minutos
- Tiempo total: 2 horas 30 minutos
- Raciones: 8 porciones
- Categoría: Plato principal
- Tipo de cocina: Cubana
- Calorías por ración: 620 kcal
Ingredientes
Para la masa
- 1 kg de harina de trigo todo uso
- 600 ml de agua tibia
- 10 g de levadura seca instantánea
- 4 cucharadas de azúcar
- 2 cucharaditas de sal
- 4 cucharadas de aceite vegetal o de oliva suave
Para la salsa cubana
- 500 g de tomate triturado o puré de tomate
- 1 cebolla pequeña
- 1 ají o pimiento verde pequeño
- 2 dientes de ajo
- 4 cucharadas de aceite
- 1 hoja de laurel
- 1 cucharadita de azúcar
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- 1 cucharadita de sal
- Pimienta negra al gusto
Para la cobertura
- 500 g de queso mozzarella
- 300 g de jamón cocido (opcional)
- 1 cebolla mediana (opcional)
- 1 pimiento verde (opcional)
Como hacer pizza cubana
- Activar la levadura: En un recipiente grande mezcla el agua tibia con el azúcar hasta disolverla. Añade la levadura seca instantánea, remueve suavemente y deja reposar entre 10 y 15 minutos hasta que aparezca una capa espumosa en la superficie. Este paso ayuda a comprobar que la levadura está activa y permitirá obtener una masa más esponjosa, característica de muchas pizzas cubanas tradicionales.
- Preparar y amasar la masa: Coloca la harina en un recipiente amplio y mezcla con la sal. Agrega el aceite y la mezcla de levadura ya activada. Integra todos los ingredientes hasta formar una masa uniforme y luego amasa sobre una superficie ligeramente enharinada durante 8 a 10 minutos. Debes obtener una masa suave, elástica y ligeramente húmeda al tacto. Si la masa se pega demasiado, añade pequeñas cantidades de harina, procurando no endurecerla para conservar una textura tierna después del horneado.
- Dejar reposar la masa: Forma una bola con la masa y colócala en un recipiente ligeramente engrasado. Cubre con un paño limpio o con film transparente y deja reposar durante aproximadamente 1 hora, o hasta que haya duplicado su volumen. Este levado es fundamental para desarrollar una masa aireada y con el grosor moderado que suele encontrarse en las pizzas populares de Cuba.
- Elaborar la salsa: Mientras la masa reposa, pela y pica finamente la cebolla pequeña, el ají o pimiento verde y los dientes de ajo. Calienta el aceite en una sartén y sofríe primero la cebolla y el ají durante unos minutos hasta que se ablanden. Añade el ajo y cocina brevemente antes de incorporar el tomate triturado, la hoja de laurel, el azúcar, la sal, el pimentón dulce y la pimienta negra. Cocina a fuego medio-bajo durante 20 a 25 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta obtener una salsa ligeramente espesa y bien concentrada. Retira la hoja de laurel al finalizar y deja enfriar.
- Preparar la masa para el armado: Precalienta el horno a 220 °C. Divide la masa en 4 porciones iguales y engrasa ligeramente los moldes para pizza. Extiende cada porción con las manos o con un rodillo hasta formar discos de tamaño similar y colócalos en los moldes. Deja reposar la masa durante 10 minutos más para que conserve una textura ligera al hornearse.
- Montar las pizzas: Ralla el queso mozzarella y corta el jamón en tiras o cubos pequeños. Si decides utilizar la cebolla y el pimiento opcionales, córtalos en tiras finas. Extiende una capa generosa de salsa sobre cada base de masa y distribuye abundante queso mozzarella por encima. Añade el jamón de manera uniforme y, si lo deseas, incorpora la cebolla y el pimiento. Una de las características más apreciadas de la pizza cubana es la abundancia de salsa y queso, por lo que no conviene escatimar en estos ingredientes.
- Hornear: Introduce las pizzas en el horno precalentado y hornéalas durante 15 a 18 minutos, o hasta que el queso esté completamente fundido y los bordes presenten un color dorado. Si deseas un acabado más intenso, puedes activar el gratinador durante los últimos 2 minutos de cocción, vigilando constantemente para evitar que se queme el queso.
- Servir: Retira las pizzas del horno y déjalas reposar durante 2 o 3 minutos antes de cortarlas. Sirve inmediatamente mientras el queso permanezca fundido y la masa conserve su textura suave. Como es habitual en muchas pizzerías y puestos callejeros de Cuba, también puedes doblar cada porción por la mitad para disfrutarla de una manera más tradicional.