Torta de cambur
La torta de cambur es uno de los postres más queridos de la cocina venezolana, famosa por su miga húmeda, su intenso aroma y su delicioso sabor a fruta. Esta receta casera, inspirada en las preparaciones de la abuela, consigue una textura muy esponjosa y tierna gracias al equilibrio entre los cambures, la mantequilla y los ingredientes tradicionales. Además, es una elaboración sencilla que no requiere experiencia en repostería y que puedes preparar fácilmente con un batidor de mano o una licuadora, según el método que prefieras.
Si tienes cambures demasiado maduros, esta es una de las mejores formas de aprovecharlos y convertirlos en un postre delicioso y relativamente saludable para disfrutar en el desayuno, la merienda o como acompañamiento del café. Nuestra receta conserva el auténtico sabor tradicional, aunque también puedes personalizarla añadiendo nueces, pasas o un ligero toque de caramelo en el molde para obtener una versión aún más aromática y especial, perfecta para compartir en cualquier ocasión.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 20 minutos
- Tiempo de cocinado: 50 minutos
- Tiempo total: 1 hora y 10 minutos
- Raciones: 10
- Categoría: Postre
- Tipo de cocina: Venezolana
- Calorías por ración: 345 kcal
Ingredientes
- 4 cambures muy maduros (aprox. 500-550 g sin cáscara)
- 200 g de harina de trigo todo uso (1½ tazas)
- 180 g de azúcar (1 taza)
- 120 g de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente (½ taza)
- 2 huevos grandes, a temperatura ambiente
- 120 ml de leche (½ taza), a temperatura ambiente
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 cucharadita de canela en polvo
- 1 cucharadita de polvo de hornear
- ½ cucharadita de bicarbonato de sodio
- ¼ cucharadita de sal
Opcionales
- 80 g de nueces
- 50 g de pasas
- 100 g de chispas de chocolate o chocolate negro troceado
- 1 cucharada de azúcar morena
Como hacer torta de cambur
- Precalienta el horno y prepara el molde: Precalienta el horno a 180 °C con calor arriba y abajo durante al menos 10 o 15 minutos para asegurar una temperatura uniforme desde el inicio de la cocción. Mientras tanto, engrasa con mantequilla y enharina un molde alargado tipo budín o plum cake de aproximadamente 24 × 11 cm, que es el más utilizado para la torta de cambur tradicional y permite obtener una miga alta, húmeda y de cocción uniforme. Si prefieres preparar una torta de cambur caramelizada, utiliza un molde redondo de 22 o 24 cm de diámetro y cubre el fondo con un caramelo ligero o espolvorea una cucharada de azúcar morena antes de verter la mezcla para conseguir una superficie brillante y un delicioso sabor acaramelado al desmoldarla.
- Prepara el puré de cambur: Pela los cambures y colócalos en un recipiente amplio. Tritúralos con un tenedor o un prensapuré hasta obtener una mezcla homogénea. No es necesario que quede completamente lisa, ya que pequeños trozos de fruta aportan más textura y un sabor más intenso a la torta. Lo ideal es utilizar cambures muy maduros, incluso con la cáscara muy manchada o casi negra, ya que son mucho más dulces, aromáticos y ayudan a conseguir una miga más húmeda.
- Mezcla los ingredientes secos: En un recipiente combina la harina de trigo, el polvo de hornear, el bicarbonato de sodio, la canela y la sal. Tamiza la mezcla para eliminar posibles grumos y airear los ingredientes, lo que favorecerá una miga más ligera y uniforme. Si utilizas harina leudante, puedes omitir el polvo de hornear, aunque mantener el bicarbonato ayudará a potenciar el levado y el color de la torta.
- Bate la mantequilla con el azúcar: Coloca la mantequilla y el azúcar en un recipiente grande y bátelos durante unos 4 o 5 minutos, hasta obtener una mezcla cremosa, esponjosa y de color más claro. Este paso incorpora aire a la preparación y es uno de los secretos para lograr una torta suave y esponjosa, por lo que conviene no apresurarlo.
- Incorpora los huevos y la vainilla: Añade los huevos de uno en uno, batiendo bien después de cada incorporación para que se integren completamente antes de agregar el siguiente. Incorpora la esencia de vainilla y continúa mezclando hasta obtener una preparación homogénea. Es recomendable que tanto los huevos como la leche estén a temperatura ambiente, ya que así la mezcla emulsiona mejor y el resultado será más uniforme.
- Agrega el puré de cambur: Incorpora el puré de cambur preparado anteriormente y mezcla solo hasta que quede completamente integrado. Evita batir en exceso, ya que en este punto únicamente se busca distribuir la fruta de manera uniforme por toda la masa, conservando su humedad y su intenso sabor.
- Incorpora la harina y la leche: Añade la mezcla de ingredientes secos en tres partes, alternándola con la leche en dos incorporaciones. Comienza y termina siempre con los ingredientes secos, mezclando a velocidad baja o con una espátula mediante movimientos suaves y envolventes. Es importante dejar de mezclar tan pronto como desaparezcan los restos de harina, ya que un batido excesivo desarrolla el gluten y puede dar como resultado una torta más compacta y menos esponjosa.
- Añade los ingredientes opcionales: Si deseas preparar una versión más tradicional y abundante, incorpora las nueces y las pasas. También puedes añadir chispas de chocolate o chocolate negro troceado si prefieres una variante más golosa. Pica ligeramente las nueces y el chocolate, si utilizas una tableta, antes de incorporarlos para que se distribuyan mejor por toda la masa. Mezcla con movimientos envolventes únicamente hasta repartir los ingredientes de forma uniforme, procurando no perder el aire incorporado durante el batido.
- Hornea la torta: Vierte la mezcla en el molde preparado y alisa suavemente la superficie con una espátula. Lleva al horno durante 45 a 55 minutos, aunque el tiempo puede variar según cada horno. A partir de los 40 minutos comprueba el punto de cocción introduciendo un palillo o cuchillo en el centro de la torta; si sale limpio o con unas pocas migas secas adheridas, estará lista. Durante los primeros 35 minutos evita abrir la puerta del horno para que la torta no pierda volumen.
- Deja enfriar y sirve: Retira la torta del horno y déjala reposar dentro del molde durante unos 10 minutos para que adquiera firmeza antes de desmoldarla. Después colócala sobre una rejilla hasta que se enfríe completamente, evitando así que la base acumule humedad. Aunque puede disfrutarse tibia, su sabor y textura mejoran después de unas horas de reposo e incluso al día siguiente, cuando el cambur y las especias se integran por completo. Conservada en un recipiente hermético, permanecerá tierna durante 3 o 4 días a temperatura ambiente o hasta una semana en el refrigerador.