Anticuchos chilenos
Los anticuchos chilenos son uno de los grandes protagonistas de las parrilladas y las Fiestas Patrias, una preparación cuyo origen se remonta a la época colonial y que ha permanecido como parte de las tradiciones gastronómicas de Chile. Elaborados a la parrilla, combinan tiernos trozos de carne de vacuno, cerdo, longaniza, cebolla y pimentón ensartados en brochetas, logrando un equilibrio perfecto entre sabores ahumados y texturas jugosos. Aunque existen variantes que incorporan pollo o vienesas, la versión más tradicional destaca por su sencillez y por la calidad de sus ingredientes.
Esta receta de anticuchos chilenos conserva la preparación clásica, utilizando un adobo elaborado con ajo, vinagre, orégano, ají color y otros aliños que realzan el sabor natural de las carnes sin opacarlo. Son ideales como plato principal o aperitivo para compartir en reuniones familiares y asados, acompañados de pebre, pan amasado o marraqueta. Si lo deseas, también puedes servirlos con alguna salsa casera, aunque el pebre sigue siendo el acompañamiento más tradicional y representativo de esta receta chilena.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 30 minutos
- Tiempo de cocinado: 20 minutos
- Tiempo total: 2 horas y 50 minutos
- Raciones: 8 brochetas
- Categoría: Plato principal
- Tipo de cocina: Chilena
- Calorías por ración: 590 kcal
Ingredientes
Para los anticuchos
- 600 g de carne de vacuno (posta, asiento, sobrecostilla o lomo)
- 500 g de carne de cerdo (pulpa o lomo)
- 3 longanizas chilenas
- 2 cebollas grandes
- 2 pimentones (rojo, verde o uno de cada color)
- 8 palitos de brocheta gruesos o fierros para anticuchos
Para el adobo
- 3 cucharadas de vinagre de vino tinto
- 3 dientes de ajo
- 2 cucharaditas de orégano seco
- 1 cucharadita de ají color
- 1 cucharadita de sal
- ½ cucharadita de pimienta negra molida
Para rociar durante la cocción (Opcional)
- ¼ taza de cerveza o vino tinto
- Unas ramas de cilantro o perejil
Como hacer anticuchos chilenos
- Remoja las brochetas y prepara las carnes: Si vas a utilizar palitos de madera, colócalos en un recipiente con agua durante al menos 30 minutos para evitar que se quemen sobre la parrilla. Mientras tanto, retira los nervios y el exceso de grasa gruesa de la carne de vacuno y de cerdo, luego córtalas en cubos de aproximadamente 3 a 4 centímetros para que todas las piezas se cocinen de manera uniforme y conserven su jugosidad. Si utilizas fierros para anticuchos, no es necesario remojarlos.
- Prepara el adobo y marina las carnes: Pela y pica finamente los dientes de ajo. En un recipiente grande mezcla el vinagre de vino tinto, el ajo, el orégano, el ají color, la sal y la pimienta. Incorpora las carnes y revuélvelas hasta cubrirlas completamente con el adobo. Cubre el recipiente y deja marinar en el refrigerador entre 1 y 2 horas. Si dispones de más tiempo, puedes prolongar el marinado hasta 4 horas para conseguir un sabor más intenso. La longaniza no necesita marinarse.
- Corta las verduras y arma los anticuchos: Corta la longaniza en trozos de tamaño similar al de la carne. Pela las cebollas y córtalas en gajos o cuadrados grandes, separando ligeramente sus capas. Lava los pimentones, retira el tallo, las semillas y las nervaduras, y córtalos en cuadrados de un tamaño parecido al de las carnes. Ensarta los ingredientes alternando cebolla, carne de vacuno, pimentón, longaniza y carne de cerdo hasta completar cada brocheta. Puedes variar ligeramente el orden, procurando distribuir todos los ingredientes de forma equilibrada. Si en alguna ocasión deseas incorporar pollo, colócalo siempre en el centro de la brocheta, ya que necesita un poco más de tiempo para cocinarse correctamente.
- Cocina los anticuchos a la parrilla: Precalienta la parrilla hasta obtener brasas medianas y estables, evitando cocinar directamente sobre llamas vivas para que las carnes no se quemen antes de cocinarse por dentro. Coloca las brochetas sobre la parrilla y cocínalas entre 15 y 20 minutos, girándolas cada 3 o 4 minutos para lograr un dorado uniforme en todos sus lados. Si lo deseas, durante la cocción puedes rociarlas ocasionalmente con cerveza o vino tinto utilizando unas ramas de cilantro o perejil como brocha, una costumbre presente en algunas parrilladas chilenas que aporta un ligero aroma y ayuda a mantener la superficie húmeda. Evita presionar las carnes contra la parrilla para que no pierdan sus jugos.
- Sirve y disfruta: Retira los anticuchos cuando el vacuno y el cerdo estén completamente cocidos, la longaniza bien dorada y las verduras tiernas con los bordes ligeramente caramelizados. Sírvelos inmediatamente, ya que recién salidos de la parrilla ofrecen su mejor sabor y textura. Tradicionalmente se acompañan con pebre chileno, marraqueta o pan amasado, ensalada chilena, papas cocidas o papas asadas. En algunas familias también se sirven con chimichurri, aunque el pebre es el acompañamiento más clásico y representativo de los anticuchos chilenos.