Torta de fiambre hojaldrada

Torta de fiambre hojaldrada
Receta de torta de fiambre hojaldrada

La torta de fiambre hojaldrada es una de las recetas más tradicionales de la cocina uruguaya y una opción infaltable en reuniones familiares, picnics o meriendas. Aunque existen otras variantes, como la popular torta de masa licuada, esta versión destaca por su masa con efecto de hojaldre, elaborada mediante un sencillo laminado con aceite y maicena que le aporta una textura crujiente y ligera. Además de ser una receta fácil de preparar, ofrece un resultado casero lleno de sabor que ha pasado de generación en generación en Uruguay.

El relleno clásico combina abundante jamón y queso, enriquecido con una mezcla de huevo, leche y queso rallado que aporta jugosidad sin restar protagonismo a los ingredientes principales. Puede servirse caliente, tibia o fría, siendo esta última una de las formas más tradicionales de disfrutarla. Si buscas una receta auténtica, completa y con un exterior dorado y hojaldrado, esta torta de fiambre hojaldrada reúne todo el sabor de la cocina casera uruguaya.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 50 minutos
  • Tiempo de cocinado: 40 minutos
  • Tiempo total: 1 hora y 30 minutos
  • Raciones: 8
  • Categoría: Plato principal
  • Tipo de cocina: Uruguaya
  • Calorías por ración: 690 kcal

Ingredientes

Para la masa

  • 500 g de harina de trigo común
  • 10 g de polvo de hornear
  • 10 g de sal
  • 120 ml de aceite neutro
  • 220 ml de agua muy caliente

Para hojaldrar la masa

  • 60 ml de aceite
  • 60 g de maicena

Para el relleno

  • 500 g de jamón cocido
  • 500 g de queso Danbo (o queso Colonia, Gouda o queso tipo sándwich)
  • 3 huevos
  • 120 ml de leche
  • 40 g de queso rallado
  • Pimienta negra al gusto

Para decorar

  • 1 huevo batido

Como hacer torta de fiambre hojaldrada

  1. Preparar la masa: En un recipiente grande mezcla la harina con la sal y el polvo de hornear hasta que todo quede bien distribuido. Agrega el aceite y comienza a incorporar el agua muy caliente poco a poco, mezclando primero con una cuchara para evitar quemarte y luego con las manos hasta obtener una masa suave y homogénea. Amasa durante unos 5 minutos, únicamente hasta que quede lisa, ya que trabajarla en exceso puede hacer que pierda parte de su ternura. Cubre la masa con un paño o film y déjala descansar entre 20 y 30 minutos para que resulte mucho más fácil de estirar.
  2. Hojaldrar la masa: Divide la masa en dos porciones iguales. Estira una de ellas formando un rectángulo fino de unos 3 mm de grosor. Pincela toda la superficie con una fina capa de aceite y espolvorea una parte de la maicena de manera uniforme. Dobla la masa en tres, como si fuera una carta, vuelve a estirarla y repite el procedimiento de aceite y maicena. Realiza entre dos y tres vueltas, ya que esa cantidad es suficiente para conseguir las capas características del falso hojaldre sin endurecer la masa. Repite exactamente el mismo proceso con la segunda porción y reserva ambas mientras preparas el relleno.
  3. Preparar el relleno: Bate los huevos junto con la leche hasta obtener una mezcla homogénea. Incorpora el queso rallado y añade pimienta negra al gusto. Corta el jamón cocido y el queso Danbo en fetas si aún no lo están, procurando que tengan un grosor similar para que el relleno quede uniforme. Esta mezcla de huevos y leche es una de las formas más tradicionales de aportar jugosidad a la torta, ya que mantiene el relleno húmedo sin convertirlo en una preparación demasiado cremosa y realza el sabor del jamón y el queso.
  4. Armar la torta: Precalienta el horno a 180 °C y engrasa ligeramente una asadera de aproximadamente 30 × 20 cm. Estira una de las masas hasta que pueda cubrir cómodamente el fondo y los laterales del molde. Distribuye una capa de fetas de jamón y luego una capa de fetas de queso, alternándolas hasta terminar ambos ingredientes. Vierte de forma uniforme la mezcla de huevos, leche y queso rallado sobre el relleno para que penetre entre las capas. Estira la segunda masa y colócala encima, sellando muy bien todo el borde con los dedos para evitar que el relleno se escape durante la cocción. Pincha la superficie varias veces con un tenedor para permitir la salida del vapor y conseguir una cocción más pareja.
  5. Hornear y servir: Pinta toda la superficie con el huevo batido para conseguir un acabado dorado y brillante. Hornea durante 35 a 40 minutos, o hasta que la masa esté bien dorada, crujiente y cocida tanto en la base como en la superficie. Retira la torta del horno y déjala reposar entre 10 y 15 minutos antes de cortarla para que el relleno se asiente y resulte más fácil servir porciones limpias. Puede disfrutarse caliente, tibia o fría, siendo esta última una forma muy tradicional de consumirla en Uruguay, especialmente como merienda, para acompañar el mate o para llevar a reuniones y picnics.

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