Avena cubana

Avena cubana colombiana cremosa con canela
Receta de Avena cubana

Si buscas una receta colombiana para preparar en casa, esta avena cubana es una opción cremosa y muy fácil de hacer. Aunque su nombre puede llevar a confusión, se trata de una bebida tradicional de Colombia que no contiene avena: su textura característica se consigue gracias al almidón de yuca, combinado con leche, canela, vainilla y leche condensada. Servida bien fría y con hielo, resulta perfecta para acompañar pandebonos, buñuelos, pandeyucas, empanadas y otros amasijos, en desayunos, meriendas o reuniones familiares.

Esta preparación conserva ese sabor reconfortante que recuerda a la receta de la abuela, con una textura espesa pero fácil de beber y un aroma a canela y vainilla. En esta receta te mostramos cómo preparar una versión original, equilibrada y cremosa, explicando cada paso para que el almidón quede cocinado y la bebida no resulte demasiado densa. Una vez fría, solo tendrás que añadir hielo y disfrutar de una de las bebidas más tradicionales y queridas de Colombia.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 15 minutos
  • Tiempo de cocinado: 15 minutos
  • Tiempo total: 4 horas y 30 minutos
  • Raciones: 8
  • Categoría: Bebidas
  • Tipo de cocina: Colombiana
  • Calorías por ración: 290 kcal

Ingredientes

  • 1 litro de agua
  • 1 litro de leche entera
  • 60 g de almidón de yuca o fécula de yuca
  • 160 g de leche condensada
  • 50 g de azúcar blanca
  • 2 astillas grandes de canela
  • 15 ml de esencia de vainilla
  • Hielo al gusto
  • Canela en polvo al gusto

Como hacer Avena cubana

  1. Preparar la base de almidón: Disuelve el almidón de yuca en una parte del agua fría, removiendo bien hasta que no queden grumos. Vierte esta mezcla en una olla junto con el resto del agua y añade las astillas de canela. Cocina a fuego medio-bajo, removiendo constantemente, hasta que el almidón se cocine y la preparación se transforme en una especie de engrudo espeso, liso y ligeramente translúcido. El almidón de yuca es el ingrediente que proporciona a esta bebida su textura característica, por lo que no conviene sustituirlo por maicena si se busca el sabor y la consistencia tradicionales.
  2. Incorporar el azúcar: Cuando la base haya espesado, retira las astillas de canela y añade el azúcar. Remueve bien hasta que se disuelva por completo y continúa cocinando durante un par de minutos. Retira del fuego y deja que la preparación se enfríe completamente. La cantidad de azúcar puede ajustarse ligeramente según el dulzor de la leche condensada que utilices, pero es preferible no excederse porque la bebida se sirve muy fría y la leche condensada aporta bastante dulzor.
  3. Mezclar con la leche: Cuando la base de almidón esté completamente fría, pásala a la licuadora y añade la leche entera y la leche condensada. Tritura durante varios minutos hasta obtener una bebida completamente lisa, cremosa y homogénea. Si la mezcla resulta demasiado espesa, puedes añadir un poco más de leche hasta conseguir una consistencia que permita beberla fácilmente. Las recetas colombianas consultadas coinciden en enfriar la preparación antes de licuarla y combinarla con la leche.
  4. Añadir la vainilla: Incorpora la esencia de vainilla y vuelve a licuar durante unos segundos para que se distribuya por toda la bebida. Es preferible añadirla al final, cuando la mezcla ya no está caliente, para conservar mejor su aroma. En algunas recetas tradicionales se utiliza también vainilla junto con la canela como parte del perfil aromático característico de la avena cubana.
  5. Enfriar la avena cubana: Vierte la bebida en una jarra y déjala enfriar en el refrigerador durante varias horas. Este reposo es importante porque la preparación continúa espesando a medida que se enfría y permite que la textura termine de asentarse. Algunas recetas recomiendan incluso dejarla refrigerada durante toda la noche antes de servirla.
  6. Servir con hielo: Sirve la avena cubana bien fría en vasos altos y añade abundante hielo. Si lo deseas, puedes licuar brevemente una parte de la bebida con hielo justo antes de servirla para conseguir una textura todavía más fría y ligeramente espumosa. Termina con una pizca de canela en polvo al gusto y sírvela inmediatamente, especialmente como acompañamiento de pandebonos, pandeyucas, almojábanas, buñuelos u otros amasijos colombianos.

Recetas relacionadas