Semillas de paterna
Las semillas de paterna son una forma tradicional de aprovechar esta curiosa fruta que crece en un gran árbol tropical y que forma parte de la gastronomía de El Salvador. Aunque muchas personas disfrutan la pulpa de sus vainas, las semillas también se pueden preparar de una manera sencilla y muy sabrosa. En esta receta aprenderás cómo hacer semilla de paterna cocida, una preparación casera que después se disfruta con limón, sal y alguashte. Su textura tierna y ligeramente firme, junto con el sabor ácido del limón, convierte estas semillas en una botana diferente y muy salvadoreña.
Preparar semillas de paterna en casa es fácil si se respeta el tiempo necesario para conseguir una textura agradable. Tradicionalmente se cuecen con ceniza o cal de uso alimentario, se lavan cuidadosamente y finalmente se sazonan con sal, limón y alguashte. Además de ser una manera de aprovechar una fruta poco habitual fuera de Centroamérica, esta preparación forma parte de las costumbres culinarias de El Salvador. Si buscas conocer los beneficios de aprovechar ingredientes tradicionales y descubrir nuevos sabores, esta receta de semilla de paterna es una excelente oportunidad para probar un bocado auténtico de la cocina salvadoreña.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 15 minutos
- Tiempo de cocinado: 1 hora
- Tiempo total: 1 hora y 15 minutos
- Raciones: 4
- Categoría: Botana
- Tipo de cocina: Salvadoreña
- Calorías por ración: 180 kcal
Ingredientes
- 300 g de semillas de paterna
- 1 litro de agua
- ½ taza de ceniza limpia de leña o cal de uso alimentario
- 1 cucharada de sal
- 2 limones
- 2-3 cucharadas de alguashte
- Sal al gusto
- Chile en polvo al gusto (opcional)
Como hacer semillas de paterna
- Extraer y limpiar las semillas: Abra las vainas de paterna y extraiga las semillas. Separe los restos de la pulpa blanca que las recubre y retire cualquier resto de suciedad. Lávelas muy bien bajo el chorro de agua y escúrralas antes de comenzar la cocción.
- Cocer las semillas: Coloque las semillas en una olla amplia y cúbralas con el litro de agua. Añada la sal y la ceniza limpia de leña o, si lo prefiere, cal de uso alimentario. Lleve a ebullición y mantenga una cocción constante hasta que las semillas estén tiernas. El tiempo puede variar según la dureza de las semillas y la intensidad del fuego, pero normalmente necesitarán alrededor de 45 minutos a 1 hora, aunque pueden requerir más tiempo. La ceniza es la opción tradicional que aparece específicamente documentada para esta preparación.
- Comprobar la cocción: Compruebe las semillas durante la cocción y pruebe una cuando haya transcurrido aproximadamente una hora. Deben haber perdido la dureza y poder morderse con facilidad, aunque pueden conservar cierta firmeza. Si todavía están duras, continúe la cocción hasta que estén blandas; algunas preparaciones tradicionales señalan que el tiempo puede prolongarse dependiendo de las semillas y del fuego.
- Lavar las semillas: Cuando estén tiernas, retírelas del fuego y escúrralas completamente. Lávelas varias veces con abundante agua limpia, removiéndolas suavemente con las manos, hasta eliminar cualquier resto de ceniza o cal. Este paso es especialmente importante para que las semillas queden perfectamente limpias antes de consumirlas.
- Aliñar las semillas: Coloque las semillas ya limpias en un recipiente y añada el jugo de los limones, sal al gusto y el alguashte. Mezcle bien para que el condimento se distribuya por todas las semillas. Si le gusta el picante, puede añadir chile en polvo al gusto. La combinación de sal, limón, alguashte y, opcionalmente, chile es una forma tradicional de acompañarlas en El Salvador.
- Servir las semillas de paterna: Sirva las semillas de paterna todavía templadas o una vez frías, acompañadas de unas rodajas de limón y un poco más de alguashte o chile si lo desea. Su preparación es deliberadamente sencilla: después de cocidas, las semillas se disfrutan como una botana, destacando su sabor y textura junto con el contraste ácido del limón y la sal.