Brazo de reina chileno

Brazo de Reina chileno relleno de manjar, cubierto con azúcar flor y coco rallado
Receta de Brazo de Reina chileno

El brazo de reina es un postre chileno preparado con un bizcocho delgado, suave y esponjoso, relleno con abundante manjar y terminado con azúcar flor y coco rallado. Su origen se relaciona con la tradición europea de los pasteles enrollados, pero en Chile adquirió una identidad propia gracias al uso del manjar como relleno protagonista. Esta combinación sencilla ha convertido al brazo de reina en una preparación tradicional muy querida de la repostería chilena, perfecta para acompañar el café o compartir en familia.

Preparar este dulce en casa es más fácil de lo que parece. La clave está en conseguir una masa fina y flexible, incorporando la harina con suavidad para conservar el aire del batido y evitando una cocción excesiva. Después, el bizcocho se enrolla todavía caliente para darle forma, se rellena con manjar y se termina con azúcar flor y coco. El resultado es un dulce casero, tierno y lleno de sabor, ideal para celebraciones, meriendas chilenas y reuniones.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 25 minutos
  • Tiempo de cocinado: 15 minutos
  • Tiempo total: 40 minutos
  • Raciones: 8
  • Categoría: Postre
  • Tipo de cocina: Chilena
  • Calorías por ración: 335 kcal

Ingredientes

Para el bizcocho

  • 5 huevos grandes a temperatura ambiente
  • 120 g de azúcar granulada
  • 120 g de harina de trigo sin polvos de hornear
  • 15 g de miel
  • 1 cucharadita de esencia o extracto de vainilla
  • 1 pizca de sal

Para el relleno

  • 400 g de manjar o dulce de leche

Para decorar

  • 30 g de azúcar flor
  • 30 g de coco rallado

Como hacer Brazo de Reina chileno

  1. Preparar el horno y la lata: Precalentar el horno a 180 °C. Forrar una lata de aproximadamente 38 × 25 cm con papel para hornear o papel mantequilla, cubriendo también los bordes, y engrasar ligeramente el papel para facilitar el despegado posterior. Es importante tener la lata preparada antes de terminar el batido, ya que la mezcla debe entrar al horno inmediatamente para aprovechar todo el aire incorporado.
  2. Batir los huevos con el azúcar y la miel: Colocar los huevos en un bol grande y batirlos hasta que comiencen a espumar. Incorporar poco a poco el azúcar en forma de lluvia, añadir la miel, la vainilla y la pizca de sal, y continuar batiendo durante 8 a 10 minutos, hasta obtener una preparación muy pálida, espesa y aireada que haya triplicado aproximadamente su volumen. Al levantar las varillas, el batido debe caer formando un trazo que permanezca visible durante unos segundos; este punto, conocido como punto letra, es fundamental porque el bizcocho obtiene su volumen principalmente del aire incorporado a los huevos.
  3. Incorporar la harina: Tamizar la harina y añadirla en dos o tres tandas sobre el batido. Incorporarla con una espátula mediante movimientos suaves y envolventes, levantando la mezcla desde el fondo hacia arriba. No se debe batir ni remover enérgicamente, porque se perdería el aire acumulado y el bizcocho podría quedar bajo, pesado y menos flexible. Es normal que la mezcla pierda ligeramente volumen, pero debe conservar una textura aireada.
  4. Extender el batido: Verter inmediatamente la mezcla sobre la lata preparada y extenderla con una espátula hasta formar una capa uniforme, procurando que llegue bien a las esquinas. La masa debe quedar delgada y pareja, ya que un bizcocho demasiado grueso resulta más difícil de enrollar y uno demasiado fino puede secarse con facilidad.
  5. Hornear el bizcocho: Llevar al horno precalentado a 180 °C durante aproximadamente 10 a 15 minutos, vigilándolo especialmente durante los últimos minutos porque este tipo de bizcocho puede secarse rápidamente. Estará listo cuando la superficie esté ligeramente dorada y, al presionarla suavemente con la yema del dedo, recupere su forma. No conviene esperar a que tome un color muy oscuro: para que el Brazo de Reina se pueda enrollar sin quebrarse, el bizcocho debe quedar cocido pero todavía suave y flexible.
  6. Volcar y enrollar mientras está caliente: Mientras el bizcocho se hornea, colocar sobre la mesa una hoja de papel para hornear ligeramente más grande que la masa y espolvorearla con parte del azúcar flor. Retirar el bizcocho del horno y volcarlo inmediatamente sobre el papel preparado. Despegar con cuidado el papel que estuvo en contacto con la masa y, mientras el bizcocho todavía está caliente y flexible, comenzar a enrollarlo desde uno de los lados cortos, ayudándose con el papel. Dejarlo enfriar completamente enrollado; este procedimiento permite que el bizcocho adopte la forma curva y reduce considerablemente el riesgo de que se quiebre al rellenarlo.
  7. Preparar el manjar: Mientras el bizcocho se enfría, comprobar la textura del manjar. Si está demasiado espeso para untarlo fácilmente, colocarlo en un recipiente apto para microondas y calentarlo durante unos segundos a potencia media, removiéndolo después hasta que quede cremoso. El manjar debe estar suave pero no caliente, porque un relleno demasiado caliente podría ablandar en exceso el bizcocho.
  8. Rellenar con manjar: Cuando el bizcocho esté completamente frío, desenrollarlo con cuidado para no romperlo. Extender el manjar de manera uniforme por toda la superficie, dejando aproximadamente 1 cm libre en los bordes para evitar que el relleno se salga al enrollar. La cantidad de manjar puede parecer abundante, pero es una de las características del Brazo de Reina chileno; debe quedar una capa generosa y bien distribuida.
  9. Enrollar nuevamente: Volver a enrollar el bizcocho desde el mismo extremo corto, esta vez sin utilizar el papel. Hacerlo de forma firme pero sin presionar excesivamente para evitar que el manjar se salga por los extremos. Una vez formado el rollo, colocarlo con la unión hacia abajo sobre una fuente para que el propio peso ayude a mantenerlo cerrado y conserve una forma uniforme.
  10. Decorar con azúcar flor y coco: Espolvorear la superficie con azúcar flor y terminar con coco rallado. Otra presentación muy tradicional consiste en extender una capa fina de manjar sobre la parte exterior del rollo antes de cubrirlo con coco, lo que le da una apariencia más característica y permite que el coco quede adherido. Si se busca una terminación sencilla y clásica, basta con utilizar azúcar flor.
  11. Reposar y servir: Dejar reposar el Brazo de Reina durante unos 20 a 30 minutos antes de cortarlo para que el relleno se asiente. Para obtener cortes limpios, utilizar un cuchillo afilado y retirar primero una pequeña porción de cada extremo para dejar visibles las espirales del bizcocho. Servir a temperatura ambiente acompañado de café o té.

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