Quesadilla hondureña
La quesadilla hondureña es un pan tradicional de Honduras, especialmente apreciado durante la Navidad y las celebraciones familiares. Esta deliciosa preparación combina harina de trigo y harina de arroz con abundante queso seco, leche, huevos, margarina y azúcar, creando una miga tierna, ligeramente húmeda y con un irresistible contraste entre lo salado y lo dulce. Su textura recuerda a una torta casera, pero con un sabor lácteo mucho más marcado gracias al queso. Es una receta sencilla y reconfortante que forma parte de las tradiciones culinarias hondureñas y que suele compartirse en reuniones, meriendas y ocasiones especiales.
Preparar esta quesadilla en casa es fácil y no requiere técnicas complicadas. La masa queda suave y cremosa después de ser batida, mientras que el ajonjolí de la superficie aporta un toque tostado y una apariencia dorada muy característica. Servida a temperatura ambiente, es perfecta para acompañar café, chocolate caliente o una bebida de tu preferencia. Si quieres conocer las calorias aproximadas de cada porción, también encontrarás la información nutricional junto con la receta completa y todos los pasos necesarios para conseguir una quesadilla hondureña casera, sabrosa y tradicional.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 25 minutos
- Tiempo de cocinado: 50 minutos
- Tiempo total: 1 hora y 15 minutos
- Raciones: 12
- Categoría: Pan dulce
- Tipo de cocina: Hondureña
- Calorías por ración: 614 kcal
Ingredientes
Para la quesadilla
- 340 g de harina de arroz
- 225 g de harina de trigo
- 450 g de queso seco hondureño o queso duro
- 225 g de margarina sin sal
- 300 g de azúcar
- 4 huevos grandes
- 360 ml de leche entera
- 15 g de polvo de hornear
Para la cubierta
- 50 g de azúcar
- 30 g de harina de trigo
- 15 g de semillas de ajonjolí (opcional)
Como hacer quesadilla hondureña
- Precalentar el horno y preparar el molde: Precalienta el horno a 175 °C (350 °F). Engrasa con margarina un molde rectangular o cuadrado de aproximadamente 23 × 33 cm y espolvoréalo ligeramente con harina. Es importante no utilizar un molde demasiado pequeño y profundo, ya que la quesadilla debe quedar de un grosor medio para que se cocine uniformemente.
- Batir la margarina con el azúcar: Coloca la margarina a temperatura ambiente en un recipiente amplio y bátela junto con los 300 g de azúcar hasta obtener una mezcla cremosa, suave y ligeramente aireada. La margarina debe estar blanda, pero no derretida, porque así se incorpora mejor el azúcar y se consigue una textura más tierna en la quesadilla.
- Incorporar los huevos: Añade los huevos uno por uno, batiendo bien después de cada incorporación para que cada huevo quede completamente integrado antes de añadir el siguiente. Utilizarlos a temperatura ambiente ayuda a mantener una mezcla homogénea y evita que la margarina se endurezca.
- Incorporar las harinas y la leche: Mezcla en otro recipiente la harina de arroz, la harina de trigo y el polvo de hornear. Incorpora esta mezcla poco a poco a la preparación de margarina, alternándola con la leche tibia y removiendo suavemente después de cada adición. Continúa hasta incorporar todos los ingredientes y obtener una masa homogénea, de consistencia espesa pero suficientemente fluida para extenderse en el molde. No es necesario batirla en exceso una vez que las harinas estén incorporadas.
- Agregar el queso: Ralla el queso seco hondureño y añádelo a la masa, mezclando suavemente hasta distribuirlo de manera uniforme. El queso seco es el que proporciona buena parte del sabor característico de la quesadilla hondureña y, debido a su contenido de sal, no es necesario añadir sal a la preparación. Si utilizas un sustituto que sea especialmente salado, tampoco conviene agregar sal adicional.
- Preparar la cubierta: En un recipiente pequeño mezcla los 50 g de azúcar con los 30 g de harina de trigo y las semillas de ajonjolí. Esta mezcla se utiliza directamente sobre la masa y forma durante el horneado una cobertura ligeramente crujiente, dulce y dorada que caracteriza a muchas quesadillas hondureñas.
- Cubrir y hornear: Vierte la masa en el molde preparado y extiéndela para que quede uniforme. Distribuye por encima la mezcla de azúcar, harina y ajonjolí, procurando cubrir toda la superficie. Hornea durante aproximadamente 40 a 50 minutos, hasta que la parte superior esté ligeramente dorada y al introducir un cuchillo o palillo en el centro este salga limpio o con algunas migas húmedas, pero sin masa líquida. El tiempo puede variar según el tamaño y profundidad del molde; las quesadillas más delgadas pueden estar listas antes.
- Dejar enfriar y cortar: Retira la quesadilla del horno y déjala reposar unos 15 minutos en el molde para que termine de asentarse. Después déjala enfriar por completo antes de cortarla, ya que la miga se vuelve más firme al perder temperatura y resulta más fácil obtener porciones limpias. Córtala en cuadrados o rectángulos y sírvela a temperatura ambiente.