Tamales de acelga

Tamales de acelga con queso
Receta de tamales de acelga

Los tamales de acelga son una deliciosa muestra de la cocina tradicional mexicana, donde la masa de maíz nixtamalizada se combina con acelgas frescas y queso para crear un tamal suave, sabroso y reconfortante. Aunque existen diferentes versiones según la región y las costumbres familiares, esta preparación destaca por su sencillez y por el agradable contraste entre la masa, las verduras y el queso. Su origen se relaciona especialmente con distintas zonas de México, donde los tamales forman parte de la gastronomía cotidiana y festiva. En lugares de Jalisco y Michoacán pueden encontrarse preparaciones de tamales de acelga con queso, especialmente apreciadas por su sabor casero.

Esta receta de tamales de acelga con queso es perfecta para preparar en familia y disfrutar a cualquier hora del día. La masa se envuelve en hojas de maíz y se cocina lentamente al vapor hasta quedar tierna y esponjosa, mientras el queso aporta un delicioso interior cremoso. Para servirlos, nada mejor que acompañarlos con crema y una salsa mexicana, especialmente una de chile guajillo. Su preparación es sencilla, económica y perfecta para quienes buscan disfrutar de un plato tradicional, nutritivo y lleno de sabor.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 60 minutos
  • Tiempo de cocinado: 75 minutos
  • Tiempo total: 2 horas y 15 minutos
  • Raciones: 14 tamales
  • Categoría: Plato principal
  • Tipo de cocina: Mexicana
  • Calorías por ración: 390 kcal

Ingredientes

  • 1 kg de masa de maíz nixtamalizada para tamales
  • 250 g de manteca de cerdo
  • 500 ml de caldo de pollo
  • 400-500 g de acelgas
  • 250 g de queso panela o queso fresco
  • 10-15 g de polvo de hornear
  • 15-20 g de sal
  • 30-35 hojas de maíz para tamal

Como hacer Tamales de acelga

  1. Remojar las hojas de maíz: Coloca las hojas de maíz en un recipiente amplio, cúbrelas con agua caliente y déjalas en remojo durante 30-40 minutos, hasta que estén suaves y flexibles. Escúrrelas bien y déjalas a un lado mientras preparas la masa. Si alguna hoja está rota o es demasiado pequeña para envolver un tamal, puedes utilizar dos hojas juntas.
  2. Preparar las acelgas: Lava muy bien las acelgas para eliminar cualquier resto de tierra y retira los tallos más gruesos. Después, pica finamente las hojas y los tallos tiernos, ya que los trozos pequeños se distribuyen mejor por la masa y permiten que la acelga se cocine de manera uniforme. No es necesario cocinar las acelgas previamente, pues se incorporan crudas y se cuecen junto con los tamales.
  3. Batir la manteca: Coloca la manteca de cerdo a temperatura ambiente en un recipiente amplio y bátela durante varios minutos hasta que se vea más blanca, ligera y esponjosa. Este paso ayuda a incorporar aire a la grasa y contribuye a que los tamales tengan una masa más suave y esponjosa después de la cocción.
  4. Preparar la masa: Incorpora poco a poco la masa de maíz nixtamalizada a la manteca mientras mezclas. Añade la sal y el polvo de hornear y comienza a incorporar los 500 ml de caldo de pollo gradualmente. No agregues necesariamente todo el caldo de una vez, porque la cantidad necesaria puede variar según la humedad de la masa. Debes conseguir una masa suave, húmeda y fácil de extender sobre las hojas, pero suficientemente consistente para mantener su forma. Si la notas seca, puedes añadir un poco más de caldo.
  5. Incorporar las acelgas y comprobar la sal: Añade las acelgas picadas a la masa y mezcla hasta que queden bien repartidas. En este momento prueba la masa y corrige la cantidad de sal si es necesario. Es importante que la masa tenga un punto de sal ligeramente marcado, porque durante la cocción su sabor se suaviza. Si quieres asegurarte del resultado antes de formar todos los tamales, puedes cocinar una pequeña porción de masa al vapor y comprobar el punto de sazón.
  6. Preparar el queso: Corta el queso panela o queso fresco en pequeños bastones o trozos que puedan colocarse fácilmente en el centro de cada tamal. El queso panela ofrece un resultado especialmente apropiado para esta preparación, mientras que otros quesos frescos pueden utilizarse según la disponibilidad. No es necesario mezclar el queso con toda la masa, ya que colocarlo en el interior permite encontrar el queso claramente al abrir cada tamal.
  7. Formar los tamales: Toma una hoja de maíz suavizada y coloca aproximadamente dos cucharadas de masa en la parte ancha. Extiéndela con el dorso de la cuchara o con los dedos formando una capa uniforme de unos 5-7 mm de grosor, dejando libres los bordes para poder cerrar el tamal. Coloca uno o dos trozos de queso en el centro, dobla los laterales de la hoja hacia el centro para cubrir el relleno y después dobla la parte inferior hacia arriba. La parte superior puede quedar abierta. Repite el procedimiento hasta terminar con toda la masa.
  8. Preparar la vaporera: Llena la parte inferior de la vaporera con agua, asegurándote de que el nivel quede por debajo de la rejilla, ya que los tamales deben cocinarse únicamente con el vapor y no estar en contacto directo con el agua. Puedes colocar algunas hojas de maíz sobre la rejilla antes de acomodar los tamales. Colócalos de pie, con la parte abierta hacia arriba, bien juntos para que se mantengan firmes, pero sin aplastarlos, de manera que el vapor pueda circular entre ellos.
  9. Cocer los tamales al vapor: Tapa la vaporera y cocina los tamales a fuego medio durante aproximadamente 60-75 minutos. Comprueba ocasionalmente que la olla conserve suficiente agua y, si fuera necesario, añade más agua caliente para no interrumpir la cocción. El tiempo puede variar según el tamaño de los tamales y la cantidad que hayas colocado en la vaporera, por lo que la mejor señal para saber que están listos es que la masa se desprenda fácilmente de la hoja de maíz. Si utilizas una olla a presión, puedes cocerlos aproximadamente 30 minutos desde que alcance presión, aunque la vaporera permite controlar mejor la cocción.
  10. Reposar y servir: Cuando los tamales estén cocidos, apaga el fuego y déjalos reposar dentro de la vaporera durante 10-15 minutos antes de servirlos. Este reposo permite que la masa termine de asentarse y facilita que se desprenda de las hojas. Sirve los tamales de acelga calientes, acompañados de crema mexicana o crema agria y una salsa al gusto.

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