Tamales de arroz guatemaltecos
Los tamales de arroz guatemaltecos son una de las preparaciones más tradicionales de Guatemala, especialmente durante las celebraciones familiares, la Navidad y otras festividades importantes. A diferencia de otros tamales elaborados con maíz, esta receta destaca por su suave masa de arroz, envuelta en aromáticas hojas de maxán y acompañada de un recado lleno de sabor. El relleno combina jugoso pollo y tierna carne de cerdo, logrando un equilibrio perfecto entre textura y tradición que ha pasado de generación en generación en muchos hogares guatemaltecos.
En esta receta aprenderás a preparar unos auténticos tamales de arroz guatemaltecos siguiendo un método tradicional, con ingredientes fáciles de conseguir y explicaciones detalladas para obtener un resultado delicioso. Descubrirás cómo lograr una masa cremosa, un recado bien sazonado y una cocción que conserve todo el aroma de las hojas de maxán. Si buscas disfrutar del verdadero sabor de Guatemala, esta preparación casera será perfecta para compartir con la familia y sorprender a todos con unos tamales suaves, jugosos y llenos de tradición.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 3 horas
- Tiempo de cocinado: 3 horas y 10 minutos
- Tiempo total: 6 horas y 10 minutos
- Raciones: 30 tamales
- Categoría: Plato principal
- Tipo de cocina: Guatemalteca
- Calorías por ración: 610 kcal
Ingredientes
Para la masa
- 1 kg de arroz blanco
- 3 litros de agua
- 120 g de manteca de cerdo
- 1 cucharada de sal
Para la carne
- 1 kg de pollo en piezas
- 500 g de carne de cerdo (preferiblemente costilla o espaldilla)
- Sal al gusto
Para el recado
- 900 g de tomates maduros
- 250 g de miltomates (tomatillos)
- 1 chile pimiento rojo grande
- 8 chiles guaque secos
- 1 chile pasa
- 90 g de pepitoria
- 90 g de ajonjolí
- ½ cebolla blanca
- 1–2 dientes de ajo (opcional)
- 1 raja pequeña de canela
- 8 granos de pimienta negra
- 5 granos de pimienta de Castilla
- ¼ cucharadita de comino
- 2 cucharadas de manteca de cerdo
- Sal al gusto
Para envolver
- 30 hojas de maxán
- Cibaque suficiente para amarrar
Como hacer tamales de arroz guatemaltecos
- Cocina las carnes: Coloca el pollo y la carne de cerdo en una olla grande, cúbrelos con agua y añade sal al gusto. Cocina a fuego medio durante 40 a 50 minutos, o hasta que ambas carnes estén completamente tiernas sin deshacerse. Una vez listas, retíralas cuidadosamente y reserva también el caldo de cocción, ya que será la base del recado y aportará mucho más sabor que utilizar únicamente agua.
- Prepara la masa de arroz: Lava el arroz varias veces hasta que el agua salga casi transparente y déjalo en remojo durante aproximadamente 2 horas. Escúrrelo y licúalo con parte del agua hasta obtener una mezcla muy fina y homogénea. Lleva a ebullición los 3 litros de agua junto con la manteca y la sal. Incorpora poco a poco el arroz licuado mientras mezclas constantemente con una paleta de madera para evitar la formación de grumos. Cocina a fuego medio entre 20 y 30 minutos sin dejar de mover hasta obtener una masa espesa, lisa y brillante que conserve su forma al colocarla sobre una cuchara. Si notas que espesa demasiado durante la cocción, puedes añadir un poco más de agua caliente. Deja reposar la masa mientras preparas el recado.
- Elabora el recado tradicional: Corta los tomates, los miltomates, la cebolla y el chile pimiento en trozos grandes. Si decides utilizar ajo, agrégalo junto con los demás vegetales. Asa los vegetales junto con los chiles guaque y el chile pasa hasta que estén bien cocidos y ligeramente dorados, ya que este paso desarrolla el sabor característico del recado. Mientras tanto, tuesta la pepitoria, el ajonjolí, la canela, la pimienta negra, la pimienta de Castilla y el comino únicamente hasta que desprendan su aroma, procurando no quemarlos para evitar un sabor amargo. Licúa todos los ingredientes junto con unas 2 tazas del caldo reservado hasta obtener una salsa completamente fina y luego cuélala para conseguir una textura más suave. Calienta las 2 cucharadas de manteca de cerdo en una olla y cocina el recado durante unos 20 minutos, removiendo constantemente hasta que espese y la grasa comience a separarse ligeramente en la superficie. Finalmente, ajusta la sal al gusto.
- Prepara las hojas de maxán: Lava cuidadosamente las hojas de maxán para retirar cualquier impureza. Pásalas durante unos segundos por agua caliente o sobre el vapor para que recuperen su flexibilidad y no se rompan al momento de envolver los tamales. Corta las tiras de cibaque necesarias para amarrarlos y déjalas remojando en agua, ya que esto las hará más flexibles y facilitará el amarre.
- Arma los tamales: Coloca dos hojas de maxán ligeramente superpuestas sobre la mesa de trabajo. Distribuye aproximadamente una taza de masa de arroz en el centro formando una base uniforme. Agrega dos o tres cucharadas del recado, coloca una pieza de pollo o un trozo de cerdo y cubre con un poco más de recado. Dobla cuidadosamente las hojas formando un paquete compacto para evitar que entre agua durante la cocción y amarra con el cibaque haciendo una cruz. Un buen amarre ayuda a que el tamal conserve su forma y evita que el relleno se desplace mientras se cocina.
- Cocina los tamales: Forra el fondo de una olla grande con varias hojas de maxán para proteger los tamales del calor directo. Acomódalos en posición vertical o formando una espiral, procurando dejar un pequeño espacio en el centro para que el vapor circule de manera uniforme. Cubre los tamales con más hojas de maxán, añade agua hirviendo sin llegar a cubrirlos completamente y tapa bien la olla. Cocina a fuego medio durante 1 hora y 30 minutos a 2 horas. Revisa periódicamente el nivel del agua y agrega únicamente agua hirviendo cuando sea necesario para mantener una cocción constante sin interrumpir el proceso.
- Deja reposar y sirve: Cuando los tamales estén cocidos, retíralos del fuego y déjalos reposar entre 10 y 15 minutos antes de servirlos. Este breve reposo permite que la masa termine de asentarse y adquiera una textura más firme y cremosa. Tradicionalmente se sirven sobre la misma hoja de maxán, acompañados de pan francés o pan desabrido y, si se desea, unas gotas de jugo de limón. Como ocurre con muchas recetas tradicionales guatemaltecas, su sabor suele intensificarse al día siguiente y pueden recalentarse al vapor conservando perfectamente su textura y aroma.