Chicharrones de harina
Los chicharrones de harina son una de esas botanas mexicanas sencillas, crujientes y llenas de sabor que convierten cualquier momento en un buen antojo. También conocidos como duros, duritos o ruedas de harina, parten de piezas secas que al freír se transforman en bocados ligeros, inflados y crujientes. Su preparación es rápida y requiere una buena fritura para conseguir esa textura característica, similar a la de un chicharrón, pero sin carne. Son una opción económica para compartir en casa o disfrutar durante una tarde.
La forma tradicional de servir los chicharrones de harina es recién hechos, todavía crujientes, con jugo de limón, chile en polvo y salsa picante. En México también es común encontrarlos en puestos callejeros dentro de una bolsa, donde se condimentan y se agitan para repartir los sabores. Puedes añadir chamoy o Tajín si buscas un toque intenso, pero la combinación clásica de limón, chile y salsa es suficiente. Aprende cómo freír chicharrones fácilmente y conseguir una botana dorada, ligera y crujiente.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 5 minutos
- Tiempo de cocinado: 10 minutos
- Tiempo total: 15 minutos
- Raciones: 4
- Categoría: Botana
- Tipo de cocina: Mexicana
- Calorías por ración: 520 kcal
Ingredientes
- 2 tazas de chicharrones de harina secos
- 1 litro de aceite vegetal para freír
Para servir
- 2 limones o limas
- Chile en polvo al gusto
- Salsa picante al gusto
- Chamoy al gusto (opcional)
- Tajín al gusto (opcional)
Como hacer Chicharrones de harina
- Calentar el aceite: Vierte el aceite en una olla o sartén profundo y caliéntalo a fuego medio-alto hasta alcanzar entre 175 y 185 °C. Es importante utilizar un recipiente amplio y profundo porque los chicharrones de harina aumentan aproximadamente tres o cuatro veces su tamaño al freírse. Si no tienes termómetro, coloca un chicharrón en el aceite; si comienza a inflarse en unos 3 o 4 segundos, la temperatura es adecuada.
- Freír los chicharrones: Añade una pequeña cantidad de chicharrones de harina al aceite caliente, trabajando siempre en tandas para que tengan espacio suficiente para expandirse y para evitar que la temperatura del aceite baje demasiado. Fríelos durante unos 30 a 60 segundos, moviéndolos suavemente con una espumadera para que se cocinen de manera uniforme. Deben inflarse por completo, quedar crujientes y adquirir un ligero tono dorado. Si alguna parte permanece naranja, continúa la fritura unos segundos más, ya que esa zona puede quedar dura y difícil de masticar.
- Escurrir: Retira los chicharrones de harina con una espumadera y déjalos escurrir unos instantes sobre la olla. Después, pásalos a un plato o bandeja cubierta con papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Repite el proceso con el resto, procurando mantener una temperatura constante; si el aceite comienza a humear, reduce el fuego para evitar que los chicharrones se quemen.
- Añadir el limón y los condimentos: Cuando todos los chicharrones estén fritos, colócalos en un recipiente para servir. Corta los limones o limas por la mitad y exprime el jugo directamente sobre los chicharrones justo antes de comerlos. Espolvorea chile en polvo al gusto y, si deseas un sabor más intenso, añade Tajín, salsa picante o chamoy. Es mejor condimentar únicamente la cantidad que vayas a consumir de inmediato, porque el limón, las salsas y el chamoy hacen que los chicharrones pierdan su textura crujiente.
- Servir: Sirve los chicharrones de harina inmediatamente, cuando todavía están calientes, ligeros y crujientes. Puedes acompañarlos con más limón, chile en polvo o salsa picante para añadir al gusto mientras los comes. Los chicharrones que no hayan sido condimentados pueden conservarse en un recipiente hermético a temperatura ambiente durante unos días, aunque su mejor textura se disfruta recién fritos.