Escalopines al cabrales

Escalopines al Cabrales
Receta de Escalopines al Cabrales

Los escalopines al Cabrales son uno de esos platos que demuestran que no hace falta complicarse para disfrutar de todo el sabor de Asturias. Se preparan con finos filetes de ternera, empanados y fritos hasta quedar dorados y crujientes, y se sirven acompañados de una cremosa salsa de queso Cabrales, intensa y llena de matices. El resultado es un plato casero, sencillo y reconfortante, perfecto para una comida en familia o para descubrir uno de los sabores más representativos de la cocina asturiana.

La clave está en conseguir una carne tierna, un empanado ligero y crujiente y una salsa equilibrada que permita disfrutar del carácter del Cabrales sin ocultar el sabor de la carne. Podemos acompañar estos escalopines con unas patatas fritas, la guarnición más sencilla y habitual para completar el plato. Con pocos ingredientes y una preparación rápida, esta receta tradicional asturiana permite llevar a la mesa un plato sabroso y contundente, ideal para los amantes de la buena cocina casera y de los quesos de sabor intenso.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 20 minutos
  • Tiempo de cocinado: 15 minutos
  • Tiempo total: 35 minutos
  • Raciones: 4
  • Categoría: Plato principal
  • Tipo de cocina: Asturiana
  • Calorías por ración: 650 kcal

Ingredientes

Para los escalopines

  • 600 g de filetes finos de ternera
  • 50 g de harina de trigo
  • 2 huevos
  • 100 g de pan rallado
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra molida al gusto
  • Aceite de oliva para freír

Para la salsa de Cabrales

  • 100 g de queso Cabrales
  • 200 ml de nata líquida para cocinar

Como hacer escalopines al Cabrales

  1. Preparar los escalopines: Sacamos los filetes de ternera de la nevera unos 20-30 minutos antes de cocinarlos para que se atemperen. Si los filetes son grandes, los cortamos en piezas más pequeñas para obtener unos escalopines de tamaño similar. Como deben quedar tiernos, es importante que sean finos; si tienen algo más de grosor, podemos golpearlos ligeramente con un mazo de cocina para ablandarlos, sin llegar a romper la carne. Los salpimentamos por ambos lados, teniendo en cuenta que el Cabrales ya aporta bastante sabor y salinidad al plato.
  2. Empanar la carne: Preparamos tres platos, uno con la harina, otro con los huevos batidos y un tercero con el pan rallado. Pasamos cada escalopín primero por la harina, sacudiendo el exceso, después por el huevo batido y finalmente por el pan rallado, presionando ligeramente con las manos para que el empanado quede bien adherido. Una sola capa de rebozado es suficiente y permite que los escalopines queden crujientes sin resultar demasiado pesados.
  3. Preparar la salsa de Cabrales: Mientras dejamos reposar brevemente los escalopines empanados, preparamos la salsa. Desmenuzamos el queso Cabrales y lo ponemos en un cazo junto con la nata líquida. Calentamos a fuego medio-bajo y removemos continuamente con unas varillas hasta que el queso se funda y quede bien integrado con la nata. No necesitamos una cocción fuerte: es preferible mantener un hervor muy suave para que la salsa no se reduzca demasiado ni quede excesivamente espesa. Cuando tenga una textura cremosa, añadimos un poco de pimienta negra y probamos antes de poner sal, ya que normalmente el Cabrales aporta suficiente. Si al reposar se espesa demasiado, podemos aligerarla con un pequeño chorrito de leche.
  4. Freír los escalopines: Calentamos abundante aceite de oliva en una sartén amplia a fuego medio-alto. Cuando el aceite esté bien caliente, pero sin llegar a humear, freímos los escalopines en tandas pequeñas para que la temperatura no baje bruscamente. Al ser filetes finos, bastará aproximadamente con 1-2 minutos por cada lado, dependiendo de su grosor, hasta que estén dorados y crujientes por fuera. No debemos prolongar demasiado la fritura, porque la ternera puede quedar seca y dura. Los retiramos cuando estén hechos y los dejamos escurrir unos instantes sobre papel absorbente.
  5. Servir los escalopines al Cabrales: Servimos los escalopines inmediatamente, bien calientes, colocando una parte de la salsa de Cabrales por encima y llevando el resto a la mesa en una salsera para que cada comensal pueda añadir más cantidad al gusto. Es preferible no cubrir completamente la carne con la salsa si queremos conservar el contraste entre el empanado crujiente y la crema de queso. Los acompañamos, si queremos, con unas patatas fritas, una guarnición especialmente adecuada para este plato.

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