Leche condensada de coco

Leche condensada de coco casera
Receta de leche condensada de coco

La leche condensada de coco es una preparación cremosa y dulce que permite disfrutar de todo el sabor del coco en una versión casera, elaborada con solo dos ingredientes. Su textura espesa se consigue mediante una cocción lenta que elimina parte del agua de la leche de coco, concentrando sus grasas, azúcares y sabor. El resultado es un auténtico manjar que puedes utilizar para endulzar bebidas, acompañar frutas o incorporar a diferentes recetas de repostería. Además, al prepararla en casa puedes controlar la cantidad de azúcar y elegir una leche de coco entera, obteniendo una consistencia especialmente suave y cremosa.

Por su textura y versatilidad, esta leche condensada de coco funciona muy bien en recetas donde normalmente utilizarías leche condensada convencional. Puedes incorporarla a un postre, preparar un flan, un quesillo o utilizarla como relleno y cobertura de bizcochos, tartas y crepes. También puedes disfrutarla directamente a cucharadas cuando quieras un dulce con intenso sabor a coco. Una vez fría adquiere mayor densidad, por lo que resulta ideal para conservarla en el refrigerador y tenerla lista para distintas preparaciones.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 5 minutos
  • Tiempo de cocinado: 30 minutos
  • Tiempo total: 35 minutos
  • Raciones: 8
  • Categoría: Postres
  • Tipo de cocina: Internacional
  • Calorías por ración: 180 kcal

Ingredientes

  • 400 ml de leche de coco entera
  • 100 g de azúcar

Como hacer leche condensada de coco

  1. Calentar la leche de coco: Vierte la leche de coco en una cacerola de fondo grueso y caliéntala a fuego medio hasta que comience a hervir suavemente. Remueve de vez en cuando para reincorporar la parte grasa del coco y conseguir que la mezcla se caliente de manera uniforme.
  2. Añadir el azúcar: Cuando la leche de coco comience a hervir, incorpora el azúcar y remueve hasta que se disuelva por completo. Después, reduce el fuego para mantener una cocción suave y evitar que la mezcla se queme o se adhiera al fondo de la cacerola.
  3. Reducir la mezcla: Cocina a fuego bajo, removiendo con frecuencia, hasta que la preparación haya reducido aproximadamente a la mitad y tenga una textura espesa y cremosa. El tiempo puede variar según la cantidad de agua de la leche de coco y el tamaño de la cacerola, por lo que debes guiarte principalmente por la consistencia y no por un tiempo exacto.
  4. Comprobar el punto: Para saber si está lista, pasa una espátula por el fondo de la cacerola. La mezcla debe cubrirla con una capa espesa y caer lentamente, pero todavía debe conservar cierta fluidez. No la cocines hasta conseguir en caliente la consistencia final de la leche condensada, ya que se espesará notablemente al enfriarse.
  5. Enfriar y conservar: Retira la leche condensada de coco del fuego y déjala enfriar a temperatura ambiente. Después, pásala a un frasco limpio con tapa y refrigérala hasta que esté completamente fría. Durante este proceso adquirirá una textura más densa y cremosa. Manténla refrigerada hasta el momento de utilizarla.

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