Coca de llanda

Coca de llanda valenciana con miga esponjosa y costra de azúcar y canela
Receta de coca de llanda valenciana

La repostería tradicional de la Comunidad Valenciana tiene en la coca de llanda valenciana uno de sus dulces más apreciados. Este bizcocho se prepara en una bandeja rectangular y destaca por su miga tierna, su aroma a limón y su característica costra de azúcar y canela. Con ingredientes sencillos como harina, huevos, leche y aceite, conseguimos una textura esponjosa y un sabor delicado que invita a repetir. También conocida como coca boba en algunas zonas, es una elaboración humilde que forma parte de la gastronomía valenciana y conserva todo el encanto de la repostería de toda la vida.

Preparar esta receta casera es una forma estupenda de recuperar los sabores de la abuela sin complicaciones ni técnicas difíciles. La combinación de ingredientes y el uso de gaseosas de repostería ayudan a conseguir un bizcocho alto, suave y con una superficie ligeramente crujiente. Si buscas la versión original de este clásico, aquí encontrarás una preparación inspirada en la tradición, ideal para desayunos, meriendas o para acompañar un café o chocolate caliente. Su elaboración es sencilla, resulta perfecta para compartir en familia y demuestra que un buen dulce tradicional no necesita ingredientes sofisticados para conquistar a todos.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 20 minutos
  • Tiempo de cocinado: 40 minutos
  • Tiempo total: 1 hora
  • Raciones: 10
  • Categoría: Postres y repostería
  • Tipo de cocina: Valenciana
  • Calorías por ración: 390 kcal

Ingredientes

  • 3 huevos tamaño L
  • 250 g de azúcar
  • 250 ml de leche entera
  • 250 ml de aceite de girasol
  • 400 g de harina de trigo
  • 3 sobres dobles de gaseosas de repostería (3 blancos y 3 de color)
  • 1 limón
  • 30 g de azúcar para espolvorear
  • 1 cucharadita de canela molida

Como hacer coca de llanda

  1. Prepara el horno y el molde: Precalienta el horno a 180 °C, con calor arriba y abajo y sin ventilador. Lava y seca el limón y ralla finamente su piel, evitando la parte blanca para que no aporte amargor. Prepara una llanda o un molde rectangular de unos 20 × 30 cm, fórralo con papel de horno o engrásalo ligeramente con aceite y espolvoréalo con harina para evitar que la coca se pegue.
  2. Bate los huevos con el azúcar y la ralladura de limón: Pon los huevos en un recipiente amplio, añade los 250 g de azúcar y la ralladura de limón. Bate con unas varillas eléctricas durante 3-5 minutos, hasta que la mezcla aumente de volumen y adquiera una textura espumosa y un color más claro. Este paso ayuda a conseguir una miga más ligera y esponjosa.
  3. Incorpora la leche y el aceite: Añade los 250 ml de leche y los 250 ml de aceite de girasol poco a poco, mientras mezclas a velocidad baja. Continúa batiendo hasta que los líquidos queden bien integrados y la preparación tenga un aspecto uniforme, sin necesidad de batir en exceso.
  4. Añade la harina y las gaseosas: Tamiza los 400 g de harina y mézclala con los tres sobres dobles de gaseosas, utilizando tanto los sobres blancos como los de color. Incorpora esta mezcla a la preparación en dos o tres tandas, removiendo suavemente hasta obtener una masa homogénea y sin restos de harina. Evita batir en exceso para conservar la esponjosidad. Si no encuentras gaseosas de repostería, puedes sustituirlas por unos 16 g de levadura química, aunque la textura final puede variar.
  5. Vierte la masa y espolvorea el azúcar con canela: Pasa la masa al molde preparado y alisa la superficie con una espátula para que la coca tenga un grosor uniforme. Mezcla los 30 g de azúcar con la cucharadita de canela molida y reparte la mezcla por encima de manera homogénea. Durante el horneado, el azúcar formará la característica costra ligeramente crujiente, mientras que la canela aportará un aroma tradicional que contrasta con la miga tierna.
  6. Hornea la coca de llanda: Introduce el molde en la parte central del horno y hornea durante 30-40 minutos a 180 °C, con calor arriba y abajo y sin ventilador. Evita abrir el horno durante los primeros 25 minutos para que la coca suba correctamente. Cuando la superficie esté dorada, pincha el centro con un palillo; si sale limpio o con unas pocas migas secas, estará lista. Si todavía tiene masa húmeda adherida, déjala hornear unos minutos más, comprobando de nuevo para evitar que se reseque.
  7. Deja enfriar y sirve: Saca la coca del horno y déjala reposar en el molde durante 15-20 minutos antes de desmoldarla, si procede. Después, pásala a una rejilla y deja que se enfríe por completo antes de cortarla en porciones. Para conservar su textura tierna, guárdala en un recipiente hermético a temperatura ambiente una vez fría.

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