Chancletas de Guatemala
En el altiplano occidental de Guatemala, específicamente en la ciudad de Quetzaltenango, también conocida como Xelajú, es común encontrar uno de los dulces más representativos de la región: las chancletas guatemaltecas. Este singular postre transforma un ingrediente cotidiano en algo inesperado y delicioso. En Guatemala, el chayote recibe el nombre de güisquil, y su uso en preparaciones dulces demuestra la creatividad de una cocina que sabe aprovechar lo simple. Aunque su origen exacto no está documentado, las chancletas han sido transmitidas de generación en generación desde las cocinas familiares guatemaltecas.
Las chancletas de güisquil se elaboran ahuecando el vegetal cocido y rellenándolo con su propia pulpa mezclada con champurrada, azúcar, especias, huevo y frutos secos como almendras o pasas. Al hornearse, el güisquil pasa de ser una verdura discreta a un postre aromático y reconfortante, ideal para servirse tibio junto a una taza de café. Este platillo representa como pocos la identidad culinaria de Guatemala, donde la tradición convierte ingredientes humildes en verdaderos dulces memorables.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 30 minutos
- Tiempo de cocinado: 50 minutos
- Tiempo total: 1 hora y 20 minutos
- Raciones: 8
- Categoría: Postres tradicionales
- Tipo de cocina: Cocina guatemalteca
- Calorías por ración: 420 kcal
Ingredientes
Para cocer los güisquiles
- 4 güisquiles medianos
- 5 tazas de agua
- ½ taza de azúcar
- 1 raja de canela
- 2 clavos de olor
- 2 pimientas gordas
- ½ cucharadita de sal
Para el relleno
- Pulpa de güisquil cocido (aprox. 1½ tazas)
- 1½ tazas de miga de champurrada (galleta guatemalteca)
- 1 taza de almendras molidas o finamente picadas
- ¼ taza de pasas (pueden ir picadas)
- 5 cucharadas de mantequilla
- ½ taza de crema
- 5 huevos
- 2 cucharadas de azúcar morena
- 1 cucharadita de canela en polvo
- ½ cucharadita de clavo de olor molido
- ½ cucharadita de pimienta gorda molida (opcional)
- ¼ cucharadita de nuez moscada
- ½ cucharadita de extracto de vainilla
- 1 pizca generosa de sal
- 1 cucharada de jerez o vino dulce (opcional)
Para la cobertura
- ½ taza de miga de champurrada
- 3 cucharadas de mantequilla
- 4 cucharadas de azúcar morena
- ½ taza de almendra molida o en láminas
- Pasas al gusto
Como hacer Chancletas de Guatemala
- Cocción aromática de los güisquiles: Coloca en una olla el agua, el azúcar, la canela, los clavos, la pimienta gorda y la sal, y lleva todo a ebullición. Mientras tanto, parte los güisquiles por la mitad a lo largo y agrégalos al hervor. Cocínalos a fuego medio durante unos 20 minutos, hasta que estén suaves pero sin deshacerse. Este método dulce y especiado es tradicional y ayuda a que el güisquil pierda su sabor neutro y se impregne de aromas.
- Extracción cuidadosa de la pulpa: Retira los güisquiles del líquido y déjalos entibiar lo suficiente para poder manipularlos. Con una cuchara, saca la pulpa poco a poco, con movimientos suaves, procurando no romper la cáscara, ya que esta servirá como recipiente. La pulpa debe quedar con textura de puré rústico; no se recomienda licuarla. Colócala en un colador y deja escurrir bien el exceso de líquido, ya que demasiada humedad afecta la textura final del relleno.
- Preparación del relleno tradicional: Coloca la pulpa escurrida en un tazón amplio y añade la miga de champurrada, las almendras, las pasas, la mantequilla previamente derretida, la crema, los huevos, el azúcar morena, la canela, el clavo, la pimienta gorda, la nuez moscada, la vainilla, la sal y el jerez si decides usarlo. Mezcla todo hasta obtener una preparación homogénea, espesa y aromática. Este relleno debe quedar húmedo pero firme, con un equilibrio entre dulzor y especias, tal como se prepara en las versiones más antiguas.
- Rellenado de las chancletas: Rellena generosamente las cáscaras de güisquil con la mezcla preparada, presionando ligeramente para que no queden espacios de aire. Si alguna cáscara se rompe, es perfectamente válido colocar la mezcla en un molde pequeño engrasado, una práctica común en muchas casas guatemaltecas y que no resta autenticidad al postre.
- Elaboración de la cobertura crujiente: En un sartén pequeño derrite la mantequilla y agrega la miga de champurrada junto con el azúcar morena. Mezcla hasta que todo quede bien integrado y con una textura húmeda y suelta. Distribuye esta cobertura sobre cada chancleta rellena y termina decorando con almendra molida o en láminas y pasas. Esta capa aporta contraste de textura y es una variación tradicional muy aceptada.
- Horneado y punto final: Precalienta el horno a 350 °F (180 °C) y hornea las chancletas durante 25 a 30 minutos, hasta que estén firmes, ligeramente doradas por encima y desprendan un aroma intenso a especias. No deben secarse en exceso; el interior debe mantenerse suave y cremoso.
- Servicio y tradición: Sirve las chancletas calientes o tibias, que es cuando mejor se perciben sus sabores. Se pueden acompañar con un poco de crema adicional si se desea. Este postre admite variaciones familiares, como el uso de diferentes tipos de güisquil o pequeños ajustes en las especias, pero siempre conserva su esencia como uno de los dulces más representativos de la cocina tradicional guatemalteca.